La camisa blanca que nunca falla

El 'LBD' es el único básico de fondo de armario capaz de hacerle la competencia a la camisa blanca de botones

Si Coco Chanel ya bautizó al little black dress como el vestido que toda mujer que debería tener en su armario, el germen de los básicos cuando aún ni siquiera existía el concepto (ni cómo combinarlos), la camisa blanca, sería, mano a mano con el vestidito negro, su incansable compañera de fatigas. Cumple la regla monolítica del básico: al margen de las tendencias que van y vienen, la camisa blanca es una prenda que siempre está ahí. La camisa blanca y el LBD forman una 'extraña pareja' que a menudo no suele verse junta, pero sin la cual el fondo de armario haría aguas en cualquier temporada del año, con la particularidad de que la camisa blanca es también indispensable para los chicos. A ellos precisamente les debemos la popularidad de las camisas abotonadas, una prenda que sería solamente masculina hasta que las mujeres comenzaron a cambiar la blusa por la camisa de vestir en los años 30.

LOOK 1: Camisa blanca sin adornos, con manga remangada al estilo J. Crew, con cuello abierto y remetida por dentro de una falda midi en otro color básico. Victoria Beckham domina este estilo, junto con Olivia Palermo.

Del little black dress ya se ha hablado largo y tendido: la protagonista hoy es la camisa de botones, button down como s la conoce en inglés, y que es tan versátil que podemos imaginarla casi con cualquier estilismo; vaqueros, shorts, una falda de polipiel, un esmoquin o incluso anudada o suelta sobre un vestido. La camisa blanca actúa como un lienzo, y es la preda perfecta para llevar accesorios grandes y de colores, o combinarla con una falda o unos pantalones de temporada, y con las tendencias que morirán al cabo de poco tiempo -unos tres o seis meses, si nos atenemos a los ciclos de las tendencias en la industria de la moda.

LOOK 2: La camisa con twist. Poppy Delevingne se decanta por el off-white con camisa de puños extra largo y cuello en pico muy marcado, y botones metálicos a juego con las perlas de la falda vaquera. El toque glam definitivo lo ponen las sandalias glitter en oro. Alexa Chung cede todo el protagonismo del color a su rouge de labios neutralizando el color de la camisa y los vaqueros, combinados en blanco. Eso sí, no se salta ni un truco de estilo: manga remangada, cuello ligeramente abierto y desenfadado con picos redondeados y bajo metido por la cinturilla del pantalón. Olivia Palermo, impecable con una camisa blanca en la que confluyen dos trucos 'exprés' para actualizar cualquier estilismo: la manga doblada y el nudo de la camisa, además de los apliques joya del cuello, que le dan un aspecto lady al aspecto básico de la camisa blanca con botones. La neoyorquina remata el conjunto con una falda midi de cuero, un look que ya ponía de moda Lauren Bacall a finales de los años 40.

La primera regla para sacar la camisa blanca del vestuario de oficina al que normalmente va asociada es probar con nuevos tejidos alternativos al algodón, además de cortes y detalles que cambian de un modelo a otro (por ejemplo, un plisado sobre el pecho, bolsillos, adornos en los picos o mangas), y explorar los pequeños detalles que hacen de una prenda otra completamente nueva, a menudo más desenfadada o chic.

LOOK 3: Victoria Beckham cambia la falda por el pitillo con raya marcada y stiletto en negro, y añade un twist a su camisa con el cuello con blonda de encaje. La nota definitiva la pone el jersey de punto en cuello en pico, que rebaja el tono en un estilismo office más o menos serio. Cara a cara, la otra experta en camisas lisas, Alexa Chung, que también le pone un toque extra femenino a su camisa blanca con una lazada bajo la barbilla. El resto de su look está compuesto de básicos: chaqueta corta negra, 'mini' sastre en gris y minibolsito, además de babuchas. Emma Watson, la más sexy de las tres, con un esmoquin femenino y camisa con cuello cerrado.

Son los trucos de las expertas en moda las que ganan puntos en este terreno: una manga remangada a tiempo, por ejemplo, siguiendo religiosamente los pasos desvelados por la directora creativa de J. Crew a la bloguera Leandra Medine, y que explicaba hace unos meses que la manera correcta de remangar una camisa es tirando del extremo de la manga hacia arriba hasta la mitad del brazo, y después doblando escrupulosamnente la maga hacia fuera, dejando sobresalir el pico del puño. También entrarían en este apartado las camisas anudadas a la cintura, combinadas con un vaquero de línea relajada o una falda midi, los cuellos abierto que dejan un par de botones desabrochados, y las camisas remetidas por dentro del pantalón o la falda, ya sea por completo, alrededor de toda la cinturilla, o asimétricas, más largas por detrás que por delante o remetidas solamente en un lado.

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