RSS Module

Nacional (173)

WASHINGTON (AP) —

En una dura refutación para el gobierno de Barack Obama por parte de republicanos y demócratas, la Cámara de Representantes ignoró una amenaza de veto y aprobó por abrumadora mayoría la legislación del Partido Republicano de formular una serie de impedimentos para los refugiados sirios e iraquíes que intentan ingresar a Estados Unidos.

Un total de 47 demócratas se sumaron a todos excepto dos republicanos y la decisión se tomó por un margen a prueba de veto de 289 votos contra 137, un importante revés para el presidente sobre un asunto —el grupo Estado Islámico y los refugiados que huyen de él— que no muestra señales de ceder. La votación superó los dos tercios requeridos para anular un veto, un resultado alcanzado a pesar de una visita rápida por la mañana al Capitolio de altos funcionarios del gobierno en un intento inútil por limitar las deserciones demócratas en este asunto.

La votación se llevó a cabo seis días después de un ataque con bombas y tiroteos en París que dejó 129 muertos, centenares de heridos y volvió a azuzar la inestabilidad posterior a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y Europa. La ofensiva terrorista en la capital francesa ha convertido la cuestión de admitir a las personas que huyen devastadas de la guerra en Siria e Irak en un asunto de alto riesgo político tanto en Estados Unidos como en Europa, y muchos congresistas demócratas estuvieron dispuestos a votar en contra de Obama por temor a enfurecer a los votantes nerviosos sobre la seguridad nacional.

Los demócratas que se oponen al proyecto de ley del Partido Republicano dijeron que Estados Unidos no tiene por qué abandonar sus valores ancestrales, incluido el de ser un refugio seguro para la gente que huye de países atormentados por la violencia. El grupo Estado Islámico reclamó la autoría de los atentados en París y tiene bajo control vastas extensiones en Siria e Irak, a pesar de una creciente campaña militar de Estados Unidos y otras naciones en su contra.

"Derrotar al terrorismo no debe significar darle un portazo en la cara a aquellos que huyen del terrorismo. También podríamos quitar la Estatua de la Libertad", declaró el representante demócrata por Nueva York, Jerrold Nadler.

Los republicanos afirmaron que, en tiempos peligrosos, el gobierno primero debe proteger a los suyos.

"Va en contra de los valores de nuestra nación y los valores de una sociedad libre el darle a los terroristas la apertura que están buscando" al no endurecer las restricciones de entrada, declaró el líder de la mayoría en el Cámara de Representantes, el republicano por California, Kevin McCarthy.

Los 47 demócratas que respaldaron la iniciativa de ley, en gran parte moderados y legisladores que enfrentan reelecciones potencialmente difíciles, se unieron a 242 republicanos. Los que votaron "no" fueron 135 demócratas y dos republicanos, Walter Jones de North Carolina y Steve King de Iowa.

Antes de la votación en la cámara baja, la Casa Blanca envió al Capitolio al secretario general Denis McDonough y al secretario de seguridad nacional, Jeh Johnson, para tratar de ganarse a los demócratas. Los asesores demócratas dijeron que el representante de Nueva York, Sean Patrick Maloney, tuvo un enérgico intercambio de palabras con Johnson, diciéndole que oponerse al proyecto de ley sería un voto terrible para los demócratas que podría costarles escaños en las elecciones del próximo año.

La medida de los republicanos, que de hecho suspendería la admisión de refugiados sirios e iraquíes, requeriría que el FBI investigara los antecedentes de los refugiados de esos países. Además requeriría que los jefes de esa agencia policial, del Departamento Seguridad Nacional y de inteligencia nacional certifiquen que cada refugiado no es una amenaza a la seguridad del país.

ATLANTA (AP) —

Algunos republicanos se resisten a la agresiva oposición de un sector en su partido a la admisión de los refugiados sirios en Estados Unidos, en una nueva evidencia de una división interna que amenaza complicar los contactos del partido con las minorías de cara a las elecciones presidenciales.

Aquellos republicanos se han unido a los demócratas que equiparan la resistencia a los refugiados con el rechazo del gobierno estadounidense a los judíos que huían de la Alemania nazi y a la internación de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras los conservadores aducen preocupaciones de seguridad después de los ataques en París que pueden haber involucrado a refugiados sirios, otros en el partido temen que la posición republicana en el Congreso y las capitales estatales en la nación parezca xenofobia.

"Un refugiado es alguien que tiene un temor fundado de que lo van a matar", afirmó Alfonso Aguilar, un republicano que se desempeñó en el gobierno de George W. Bush y que dirige ahora la Sociedad Latina para Principios Conservadores (Latino Partnership for Conservative Principles). "Cerrarles la puerta me recuerda a cuando Franklin D. Roosevelt no permitía que los judíos desembarcaran en Estados Unidos durante los años de la Alemania nazi. ¿A dónde van a ir?")

Aguilar dijo que los votantes moderados podrían considerar la oposición republicana a los refugiados como manifestación de intolerancia. Advirtió que eso podría perjudicar al partido en las elecciones presidenciales. Pero los republicanos que promueven una pausa en el influjo de refugiados también ven la necesidad de ser cuidadosos por temor a ataques en suelo estadounidense días después del ataque más mortífero en Francia en 70 años.

Varios republicanos —aspirantes a la candidatura presidencial, gobernadores y senadores— han reclamado demorar o rechazar la recepción de refugiados sirios aduciendo que uno de los responsables de los ataques del viernes pudo haber entrado en Francia con un pasaporte sirio. Un proyecto de ley presentado por el senador republicano Rand Paul, aspirante a la candidatura presidencial, podría permitir que los republicano bloquearan el objetivo del presidente Barack Obama de recibir 10.000 refugiados sirios más durante el presente año fiscal.

"Llenar el país con gente que tiene un sistema de creencias completamente diferente... y esperar que no se alcen contra su benefactor es insensato", afirmó el representante Steve King en una entrevista el martes. Agregó que no debería permitirse el ingreso de refugiados de Siria "a menos que sean refugiados cristianos amenazados por genocidio".

Ese es exactamente el tipo de mensaje que los líderes republicanos esperaban evitar después de una desastrosa elección en 2012 en la que los votantes de minorías rechazaron a los republicanos por cifras récord.

SALT LAKE CITY, Utah, EE.UU. (AP) —

La policía dio luz verde a los dos aviones de Air France que viajaban de Estados Unidos a París y tuvieron que ser desviados a aeropuertos norteamericanos debido a amenazas anónimas recibidas tras el despegue, indicaron las autoridades

El primer avión cubría la ruta 65 de Air France, de Los Ángeles al aeropuerto internacional Charles de Gaulle de París, y fue desviado al de Salt Lake City, en Utah, indicó la aerolínea en un comunicado. Aproximadamente a la misma hora, el vuelo 55 salido del aeropuerto de Dulles, a las afueras de Washington, fue redirigido a Halifax, en la costa este de Canadá, según las autoridades.

Todos los pasajeros salieron de las aeronaves sin problemas y fueron trasladados a las terminales.

Tras una investigación, las autoridades no encontraron una amenaza creíble en el vuelo en Utah, según un comunicado del FBI difundido el martes por la noche.

Los pasajeros de ese avión embarcaban de nuevo en torno a las 11:30 de la noche, hora local, indicó la portavoz del aeropuerto Bianca Shreeve.

Keith Rosso, de Santa Mónica, California, y que viajaba en el vuelo de Los Ángeles con su prometida, dijo que "todo salió bien, todo iba genial, todo iba perfectamente" durante las dos primeras horas de vuelo, y de pronto la situación cambia.

"Los auxiliares de vuelo vinieron rápidamente y recogieron los platos, entonces hubo un anuncio de que íbamos a aterrizar de emergencia y que los auxiliares de vuelo estaban entrenados precisamente para situaciones como ésta", dijo Rosso a Associated Press por teléfono desde el aeropuerto de Salt Lake City.

Un agente del FBI entrevistó a los pasajeros tras el aterrizaje, señaló.

En Halifax, la policía montada de Canadá dirigía la investigación.

A bordo de ese avión viajaban 262 personas, dijo el agente de la policía montada Mark Skinner. El vuelo también recibió una amenaza anónima de la que no se dieron más detalles.

"Recibimos un aviso de amenaza de bomba y respondimos", dijo Skinner.

La policía dio el visto bueno a la aeronave tras revisarla, indicó el portavoz del aeropuerto Peter Spurway, Los pasajeros pasarían por la aduana canadiense, recogerían su equipaje y serían alojados en hoteles para pasar l noche.

"Air France tomará una decisión sobre cuándo partirán", dijo el portavoz.

Las amenazas se produjeron después de los atentados de la semana pasada en París, en los que murieron 129 personas y que aumentaron las preocupaciones de seguridad en todo el mundo.

WASHINGTON (AP) —

La estrella de los senadores Marco Rubio y Ted Cruz están creciendo en la campaña presidencial. Pero en el Senado, sus ambiciones políticas pueden complicarles la vida a sus correligionarios, sobre todo a los que enfrentan campañas de reelección difíciles.

El último ejemplo: Rubio y Cruz impulsan proyectos para anular la ley de seguros médicos del presidente Barack Obama que van más allá de lo que propone la cámara baja. Quieren cumplir su promesa de anular el programa conocido como "Obamacare" en su totalidad, y no solo porciones de él, como hizo la Cámara de Representantes hace poco.

Otros senadores republicanos resisten esas propuestas, objetando en particular la anulación de la expansión del plan llamado Medicaid, que cobija a personas de bajos recursos. Varios senadores republicanos representan estados donde Medicaid fue expandido bajo la nueva ley y ofrece atención médica a los más pobres.

"No quiero que esto sea anulado y lo vengo pregonando desde hace un par de semanas. Veremos qué pasa. No estoy solo en esto", afirmó la senadora de Virginia Occidental Shelley Moore Capito la semana pasada. Hizo notar que millones de personas podrían quedarse sin cobertura médica y señaló: "Si no ofrecemos nada a cambio, eso es un problema para mí".

En cuanto al impacto de las pretensiones presidenciales de los candidatos, Capito dijo: "Obviamente eso incide".

Otros estados que serían afectados si se anula la expansión del Medicaid son Ohio, New Hampshire, Pennsylvania e Illinois, en todos los cuales hay senadores republicanos que encaran duras batallas reelectorales el año que viene.

Pero Cruz, de Texas, y Rubio, de la Florida, van de la mano en esto, a diferencia de lo que ocurre con las políticas hacia la inmigración. "Si este proyecto no puede ser modificado de modo tal que anule totalmente Obamacare, no podemos apoyarlo", dijeron el mes pasado en un comunicado conjunto que firmó también otro senador conservador, Mike Lee, de Utah.

La disputa es apenas un ejemplo de cómo los senadores que buscan la presidencia y los que simplemente intentan conservar sus bancas tienen distintos objetivos. Cruz, en particular, ha irritado a varios colegas que creen que usa el Senado para promover sus ambiciones políticas y, a diferencia de Rubio, se ha ido aislando. El senador Kelly Ayotte, de New Hampshire, quien encara una reñida contienda, difundió una carta pública que le envió este año exigiéndole saber "cuál es su fórmula para tener éxito" al negarle fondos a la organización Planned Parenthood, que ofrece una serie de servicios relacionados con la reproducción, exponiéndose a forzar una paralización del gobierno.

"Hay senadores que quieren ser el nominado del Partido Republicano y senadores que tratan de ser reelegidos, y esas son dos prioridades muy diferentes", declaró Brian Walsh, consultor republicano, "que se reflejan en la forma en que abordan las legislaciones".

El senador Rand Paul, de Kentucky, otro aspirante a la candidatura presidencial republicana, enfureció a sus colegas este año cuando dejó sin efecto temporalmente la Ley Patriota, que ayuda a los servicios de seguridad a hacer frente a amenazas terroristas.

El senador Roger Wicker, quien encabeza la comisión de campañas del Partido Republicano, restó importancia a las divisiones entre los aspirantes a la presidencia y los que buscan la reelección en el Senado.

"En todo caso, eso no sería nada inusual", expresó. "Hay gente en algunos estados que ven las cosas de un modo y gente que la ve de otro modo".

Para Wicker y el líder de la mayoría del Senado Mitch McConnelly la prioridad no es la campaña presidencial sino asegurarse de que los demócratas no logran las cuatro o cinco bancas que necesitan para recuperar el control del Senado.

Hay cinco senadores republicanos que enfrentan serios desafíos y su partido debe analizar el impacto de cualquier legislación en sus posibilidades de ser reelegidos. Rubio, Cruz y Paul, por su parte, se enfocan en los electores republicanos que votarán en las primarias.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) amenazó hoy en un nuevo video con atacar a Estados Unidos y otros países que participan en los ataques aéreos en Siria, al advertir que sufrirán la misma suerte que Francia.

El video, publicado en un sitio utilizado por el EI para difundir sus mensajes, comienza con imágenes de noticias sobre los atentados del viernes pasado en París, que han dejado 129 muertos y unos 352 heridos, para después dar paso a las advertencias de varios yihadistas.

“Les decimos a los países que participan en la campaña cruzada que, por Alá, tendrán un día, si Dios quiere, como el de Francia y por Alá, igual que golpeamos Francia en el centro de París, entonces juramos que golpearemos a Estados Unidos en su centro en Washington”, advirtió el EI.

De acuerdo con Notimex, el grupo yihadista precisó que atacará a Estados Unidos, Australia, Canadá y Bélgica, entre otros países, “si persisten los bombardeos contra los hermanos musulmanes”.

La advertencia fue lanzada por un hombre vestido con uniforme y un turbante, quien se identificó en los subtítulos como Al Ghareeb argelino, a través de un video, cuya autenticidad no ha sido posible verificar de forma inmediata.

El grupo yihadista precisó que atacará a Estados Unidos, Australia, Canadá y Bélgica, entre otros países

Otro combatiente del EI sentenció “les digo a los países de la coalición (liderada por Estados Unidos) que no vivirán seguros hasta que los musulmanes vivan seguros en sus países”.

Otro de los yihadistas, armado con un rifle kalashnikov, sugirió que los ataques pueden ser realizados “con artefactos explosivos, disparos, cuchillos, coches bomba, piedras”.

El yihadista Estado Islámico, que reivindicó la ola de atentados en París, los peores en suelo francés desde la Segunda Guerra Mundial, ya había amenazado en el pasado con atentar contra Estados Unidos y otros de sus aliados.

 

El Gobierno francés ha calificado los atentados en París como un acto de guerra y advirtió que intensificará sus ataques aéreos contra los yihadistas en Siria e Irak.

 

Aviones de combate franceses bombardearon el domingo el bastión del EI en la ciudad de Raqqa, en el este de Siria, considerada la capital de los yihadistas en el país.

 

En la operación participaron una docena de aviones que han arrojado por lo menos 20 bombas sobre el centro de mando del grupo yihadista, un centro de reclutamiento, un arsenal y un campo de entrenamiento, según el ministerio francés de Defensa.

 

Desde hace más de un año, la aviación francesa operaba contra el EI en Irak, pero el pasado 27 de septiembre ampliaron sus ataques aéreos a Siria.

Washington

Los incidentes de crímenes de odio en Estados Unidos disminuyeron a cinco mil 479 en 2014 con respecto a los cinco mil 928 registrados el año anterior, reveló hoy un reporte de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Del total de incidentes, el 47 por ciento correspondieron a prejuicios raciales, en la misma proporción (18.6 por ciento) a prejuicios religiosos y en contra de la orientación sexual, en tanto el 11.9 por ciento se atribuyeron opiniones sesgadas referentes a la etnicidad.

Los incidentes de crímenes de odio originados por prejuicios contra la identidad de género, las discapacidades y el género, no llegaron al dos por ciento de incidencia.

El FBI señaló que el total de incidentes de crímenes de odio involucró seis mil 418 ofensas criminales que dejaron seis mil 727 víctimas.

Según el reporte, el 63.1 por ciento fueron crímenes en contra de las personas, principalmente intimidación y asalto. El 36 por ciento fueron atentados contra la propiedad y el resto fueron crímenes contra la sociedad como prostitución y drogas.

La dependencia indicó que a fin de incrementar la exactitud de los reportes en este tipo de acciones criminales el Departamento de Justicia y el propio FBI ofrecieron desde abril de este año sesiones de entrenamiento a las agencias de aplicación de la ley y grupos comunitarios.

Añadió que el año próximo las estadísticas aumentarán la información sobre crímenes de odio por prejuicios religiosos y en la categoría de raza-etnicidad se incluirán sentimientos anti-árabes porque ya se están recolectando esos datos.

 

Nueve estados de Estados Unidos se niegan a recibir a refugiados sirios tras los atentados cometidos  en París, anunciaron sus gobernadores, todos del Partido Republicano.

Los estados que se niegan a acoger refugiados sirios son Alabama, Arkansas, Illinois, Indiana, Louisiana, Michigan, Mississippi, Massachusetts y Texas.

Los gobernadores anunciaron su negativa después de hallarse un pasaporte en uno de los lugares de los atentados de París que estaba a nombre de un ciudadano sirio, aunque no hay certeza de que perteneciera realmente a la persona junto a la que fue encontrado.

Según informaciones periodísticas, uno de los sospechosos de los ataques podría haber llegado a París tras cruzar Serbia y Croacia como refugiado.

El pasado 10 de septiembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó a su Gobierno que inicie los preparativos para poder acoger al menos a 10 mil refugiados sirios durante el nuevo año fiscal, que empezó el 1 de octubre, para responder a la crisis migratoria que afecta a Europa.

Sin embargo, a la luz de los ataques en París, que dejaron al menos 129 muertos y más de 350 heridos, los nueve gobernadores se muestran reticentes a abrir las puertas de sus estados por motivos de seguridad.

Los gobernadores de Texas, Greg Abbott, y Louisiana, Bobby Jindal, advirtieron hoy que sus estados no acogerán refugiados sirios, después de que el gobernador de Alabama, Robert Bentley, anunciara a última hora del domingo esa misma medida.

Como gobernador de Texas, le informo que el estado de Texas no aceptará ningún refugiado de Siria tras el letal ataque terrorista en París", afirmó Abbott en una carta enviada hoy a Obama.

En la misma línea, se manifestaron los gobernadores de Arkansas, Asa Hutchinson; Illinois, Bruce Rauner; Michigan, Rick Snyder; Massachusetts, Charlie Baker; Mississippi, Phil Bryant, e Indiana, Mike Pence.

Un asesor de Obama aseguró que el Gobierno todavía planea acoger en el país a 10 mil refugiados sirios durante el próximo año, pese a la matanza de París.

Aún estamos planeando aceptar a los refugiados sirios", afirmó el asesor adjunto del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, en declaraciones a la cadena televisiva estadounidense Fox News.

Rhodes subrayó que Estados Unidos dispone de "procedimientos de escrutinio muy rigurosos para esos refugiados".

Varios candidatos republicanos a las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos han criticado al Gobierno de Obama por permitir la llegada de refugiados que huyen de la guerra en Siria.

No podremos acoger más refugiados. No es que no queramos, es que no podemos, porque no hay forma de comprobar los antecedentes de alguien que viene de Siria", declaró este domingo el precandidato presidencial republicano Marco Rubio a la cadena televisiva ABC.

AMES, Iowa, EE.UU. (AP) —

Tras el segundo debate presidencial demócrata, Hillary Rodham Clinton insinuó que Bernie Sanders aumentaría los impuestos para la clase media y eliminaría la ley sobre seguro de salud del presidente Barack Obama, en una intensificación de las críticas al senador de Vermont.

Durante una reunión partidista, la aspirante a la candidatura presidencial demócrata dijo el domingo que las familias de clase media "necesitan un aumento, pero no de impuestos". Estaba acompañada por su marido, el expresidente Bill Clinton.

Sin mencionar a su rival principal, Clinton dijo que los demócratas deberían dedicarse a perfeccionar la ley de salud de Obama y no sugerir que "la eliminaremos para empezar de cero".

Durante el debate demócrata del sábado por la noche, Clinton cuestionó el proyecto de ley de salud de Sanders en 2013 diciendo que desmantelaría la ley y potenciaría a gobernadores republicanos como Terry Branstad, de Iowa, para administrar el sistema de salud en cada estado. Sanders considera un sistema que sería administrado por los estados ateniéndose a reglas federales.

Sanders, en una breve entrevista después de una reunión pública en el Simpson College, en Indianola, dijo que podría financiar su programa sin aumentar los impuestos a las familias de clase media. "Nuestra agenda es la más progresista en cuanto a sus demandas de que Wall Street, las grandes corporaciones y los ricos empiecen a pagar finalmente su cuota justa de impuestos", afirmó.

Durante ese acto, Sanders dijo que contribuyó a redactar el proyecto de ley de salud de Obama. "Nosotros somos el único gran país del mundo que no garantiza el cuidado de la salud para todos como un derecho. Tenemos que poner fin a esa situación embarazosa", enfatizó.

Clinton ha conseguido una pequeña ventaja en Iowa y trata de aventajar también a Sanders en las asambleas partidistas del 1 de febrero.

Sanders puso a Clinton a la defensiva en el debate cuando dijo que Wall Street ha sido el principal contribuyente a la campaña de Clinton para recibir favores a cambio.

El director de la campaña de Sanders, Jeff Weaver, dijo después del debate que las propuestas del senador se financiarían con mayores impuestos para los acaudalados y las grandes corporaciones. "El aumenta impuestos para que alivien a la gente de ingresos medios y a la clase trabajadora", aseguró.

ANTALYA, Turquía (AP) —

El presidente Barack Obama se comprometió a redoblar los esfuerzos de Estados Unidos para eliminar al grupo Estado Islámico y poner fin a la guerra civil en Siria que ha alimentado su ascenso, mientras los líderes mundiales se esforzaban por ofrecer propuestas concretas de cómo intensificar la lucha contra esa organización grupo extremista a la luz de la ola de terror que causó en París.

Al inaugurar una cumbre de dos días con líderes mundiales en Turquía, Obama prometió la solidaridad norteamericana con Francia en los intentos por capturar a los perpetradores de los atentados y llevarlos ante la justicia.

Dijo que "los cielos se han oscurecido" por los ataques en París, pero no ofreció detalles sobre lo que Estados Unidos y sus socios de la coalición pudieran hacer para incrementar su ofensiva contra el Estado Islámico.

"Las muertes de civiles inocentes, con base en una ideología tergiversada, son un ataque no solamente contra Francia, no solamente contra Turquía, sino un ataque contra el mundo civilizado", dijo Obama tras reunirse con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Además de los ataques en París, el Estado Islámico ha sido responsabilizado por dos ataques con bombas en Turquía este año.

La amenaza del Estado Islámico y la guerra civil siria dominaban el temario de la cumbre en Antalya del Grupo de los 20 países más importantes del mundo industrializado y en desarrollo. Aunque las dos crisis estaban ya en los planes de los debates, fueron empujadas al centro por los ataques coordinados que mataron a 129 personas e hirieron a centenares el viernes en la capital francesa. Se trató del ataque más destructivo contra Occidente atribuido al grupo extremista.

En un nuevo recordatorio de la capacidad del Estado Islámico para causar caos, cinco policías turcos fueron heridos el domingo cuando un atacante suicida hizo detonar sus explosivos durante una redada policial en un presunto escondite del grupo cerca de la frontera con Siria.

Las fuerzas de seguridad turcas también detuvieron a 20 presuntos militantes del Estado Islámico en Antalya y sus alrededores, en los días previos a la cumbre del G20.

Más allá de las condenas internacionales contra el grupo extremista, los líderes del G20 tendrían que hacer propuestas nuevas y concretas para intensificar su lucha tras los atentados de París.

El líder de la Unión Europea, Donald Tusk, pidió a los líderes del G20 que demuestren "determinación total" contra el terrorismo e instó a la cooperación para prevenir que esta organización obtenga financiación: un paso que varias naciones ya han estado llevando a cabo desde hace más de un año.

 

DES MOINES, Iowa, EE.UU. (AP) —

Ante la conmoción en Estados Unidos por los cruentos ataques terroristas en París, Hillary Rodham Clinton se presentó como la líder más firme de la nación en un mundo aterrador, aunque se vio obligada a defender su papel durante el surgimiento del grupo Estado Islámico.

"Esta elección no es sólo para elegir un presidente, sino también para elegir a nuestro próximo comandante en jefe", declaró Clinton en el segundo debate de los aspirantes a la candidatura presidencial demócrata.

"Todos los demás asuntos que queramos enfrentar dependen de nuestra seguridad y fortaleza", agregó.

Con un telón de fondo de ansiedad global, Clinton enfrentó cuestionamientos no sólo sobre su historial de política exterior sino sobre sus vínculos económicos, aspecto en el que tanto el senador de Vermont, Bernie Sanders, y el ex gobernador de Maryland, Martin O'Malley, describieron a la ex senadora de Nueva York como lacaya de Wall Steet y los intereses de las corporaciones.

"No seamos ingenuos", dijo Sanders, quien subrayó los donativos de campaña por millones de dólares que Clinton ha recibido de los banqueros de Wall Street. "Ellos esperan conseguir algo. Todo mundo lo sabe".

Clinton defendió su relación con Wall Street y citó su trabajó después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero su declaración fue recibida con críticas de los republicanos que la acusaron de politizar los ataques terroristas.

La severidad de las críticas constituyó un giro más agresivo en una contienda primaria que a la fecha había destacado por su civilidad. Durante meses, los demócratas habían insistido en el tono sustantivo de su contienda, en un intento por establecer un contraste inicial favorable respecto de los insultos que han caracterizado la atestada contienda interna republicana.

Desde el primer debate demócrata hace un mes, Clinton ha incrementado su ventaja en las preferencias en los estados donde se efectúan las elecciones primarias iniciales, avance que coincide con otros indicios del apoyo del partido a ella. Sin embargo, la contienda por la candidatura demócrata dista de estar definida.

Clinton afrontó las críticas a su historial de seguridad nacional cuando Sanders vinculó la actual inestabilidad en el Oriente Medio con el voto en el Senado federal estadounidense —incluido el de Clinton— para autorizar la acción militar en Irak en 2002. Sanders dijo que esa invasión estadounidense deshizo a la región".

La ex secretaria de estado rechazó esa afirmación y señaló que el terrorismo ha estado activo durante décadas y mencionó específicamente los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Dijo que la inestabilidad en Libia y otras partes del Oriente Medio es sintomática de un "arco de inestabilidad que se extiende desde el norte de África a Afganistán".

La conversación viró después al ámbito económico. Los candidatos se enfrascaron en una discusión sobre como financiarían sus planes para ampliar la asequibilidad universitaria, los permisos familiares y cobertura de medicamentos de receta médica. Los tres aspirantes coincidieron en que los ciudadanos ricos y las corporaciones deben pagar más impuestos para el beneficio de la clase media.

"No soy tan socialista en comparación con Eisenhower", dijo en broma Sanders, quien señaló que el ex presidente apoyó una tasa impositiva marginal de 90%.

Los tres contrincantes discutieron como incrementar el salario mínimo. Clinton apoyo un piso federal de 12 dólares por hora mientras que Sanders y O'Malley uno de 15 dólares por hora, exigido mediante campaña por sindicatos y trabajadores de restaurantes de comida rápida.

___

Página 12 de 13