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Nacional (168)

No es un secreto que la falta de sintonía entre Donald Trump y la prensa no sea amigable. El candidato republicano a la presidencia no sólo cuenta con el rechazo de los grandes periódicos progresistas como The New York Times o The Washington Post, sino que también ha sido abandonado por periódicos que tradicionalmente han ofrecido su apoyo al Partido Republicano, como el Dallas Morning News o el Houston Chronicle. Pero el bastión de la supremacía blanca, el Ku Klux Klan (KKK), ha expresado su apoyo a la candidatura del magnate.

The Crusader (La Cruzada), nombre de la publicación y cuyo subtítulo es “la voz de la resistencia blanca”, dedicó un editorial que ocupa toda su última portada a esbozar una imagen decadente del país y abogar por el triunfo que, afirma, supondría una presidencia Trump para la América blanca. “América fue fundada como una república blanca y cristiana”, dice el texto, “y como una república blanca y cristiana es como se hizo grande”.

La campaña de Trump ha rechazado de inmediato el apoyo del KKK e incluso ha calificado el periódico de “repugnante”. “Las opiniones de este diario no representan a los cientos de millones de personas que se han unido alrededor de nuestra campaña”, afirmó el equipo del candidato republicano en un comunicado a la cadena CNN.

La contundencia del rechazono ha dejado de sorprender a algunos. Hace unos meses, el mismo Trump eludió condenar el apoyo que le ofreció David Duke, el exlíder del KKK y, según el Southern Poverty Law Center, “la figura más reconocible de la derecha radical americana”. El magnate alegó no saber quiénes eran los supremacistas blancos ni Duke, lo que le propició una lluvia de críticas por parte de republicanos y demócratas

A día de hoy sólo hay dos diarios de gran tirada que respaldan la candidatura Trump. El National Enquirer, un tabloide cuyo dueño David Pecker es un supuesto buen amigo del republicano. El diario Las Vegas Review, propiedad de uno de los mayores donantes republicanos, Sheldon Adelson, también apoyó la candidatura Trump, defendiendo que “(Trump) promete ser una fuente de alteración y incomodez para las élites que sólo buscan perseguir y preservar el poder”.

La candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, deploró en Florida que su rival republicano, Donald Trump, se jacte de no haber pagado impuestos durante veinte años, mientras que los "sin papeles" sí contribuyen con sus ingresos.

Clinton aprovechó además la inauguración en Washington DC de un nuevo hotel propiedad de Trump para acusarle de querer la "deportación masiva" de trabajadores indocumentados, trabajadores que, afirmó, son empleados en sus proyectos y que, en su mayoría, pagan impuestos.

"Los indocumentados han pagado más impuestos que Trump en 20 años", exclamó Clinton en un acto electoral celebrado en la localidad de Lake Worth, en el condado de Palm Beach (costa sureste de Florida).

La ex secretaria de Estado tuvo, minutos antes, palabras de elogió par el cocinero español José Andrés, quien rompió un acuerdo al que había llegado con el magnate para gestionar el restaurante del Trump International Hotel, en Washington, por sus polémicos comentarios contra los mexicanos y los inmigrantes indocumentados.

Cerca de 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos pagan 11.600 millones de dólares anuales en impuestos locales y estatales, según un estudio del Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP) publicado este año.

"Él (José Andrés) tuvo el coraje de alzar su voz contra Donald Trump por su política antiinmigrante y se negó a abrir un restaurante en un hotel" del millonario neoyorquino, expresó con admiración la aspirante demócrata a la Presidencia.

"Donald Trump está no solo equivocado, sino peligrosamente equivocado", aseveró Clinton.

Clinton arrancó su mitin de campaña con una andanada directa a su adversario republicano: "no podemos tolerar que alguien que se postula a la Presidencia mine y cuestione el fundamento de nuestros valores democráticos", dijo, para tachar a continuación a Trump de "oscuro, peligroso y divisor".

Y fue más allá al asegurar que una potencial victoria del magnate de los bienes raíces y dueño de casinos sería un "ataque sin precedentes a la democracia".

En ese contexto de amenaza que, a su juicio, entraña Trump para la democracia estadounidense, Clinton puso en duda que su adversario político haya leído la Constitución o en caso de que sí lo haya hecho, fuera en el colegio y no la hubiese entendido entonces.

Un comentario mordaz con el que la candidata demócrata puso el foco de la atención en el supuesto déficit de entendimiento democrático que muestra Trump sobre el proceso electoral en el país.

Las elecciones en Estados Unidos son "libres y justas", apostilló Clinton, en referencia a los ataques de Trump a la validez del sistema democrático y a sus continuas referencias a un fraude electoral.

Cargó también contra el gobernador de Florida, el republicano Rick Scott, por negarse a utilizar la palabra "cambio climático" precisamente en un estado, dijo, donde se registran continuas inundaciones de las calles no por la ruptura de una tubería, sino por la subida del nivel del mar.

"Este es el 'Estado del sol' y me entristece lo que pasa con la energía solar", su escaso aprovechamiento en comparación con otros estados como Massachusetts, dijo.

Hasta septiembre pasado más de 12,6 millones de floridanos estaban registrados, entre ellos más de 4,8 millones de demócratas, 4,5 millones de republicanos y 3,3 millones de seguidores de partidos menores, según datos oficiales.

El candidato presidencial que gane en el territorio floridano se lleva 29 votos o circunscripciones electorales, una cifra que puede marcar la diferencia este 8 de noviembre.

La ex secretaria de Estado mantiene una ventaja de 1,6 puntos sobre Trump en el estado clave de Florida, según el promedio de encuestas elaborado por RealClearPolitics.

MIAMI.- No se cruzaron de milagro. Los dos aspirantes a quedarse con la Casa Blanca coincidieron en esta ciudad como prueba de lo duro que batallan por este botín electoral.

De paso, también ratificaron el desastre que puede resultar la noche de las elecciones si, como ha sido su costumbre en dos de las últimas presidenciales, Florida no tiene los cómputos claros y atrasa todo hasta lo indecible.

"Yo por lo que rezo es porque sea quien fuere el ganador, lo sea por una distancia clara", confió a LA NACION uno de los voluntarios partidarios que colaboran con el sistema de votación anticipada que comenzó el lunes.

El gobernador Rick Scott, un republicano que ya dio su apoyo a Trump, jura y perjura que no volverá a ocurrir. Que en el proceso electoral -que aquí ya comenzó, primero con el voto por correo y ahora con el de voto anticipado- todo "funcionará sobre ruedas".

"¡Que sea un resultado claro!", suspira y, en gesto teatral, lleva los ojos al cielo, que por cierto está encapotado. Como si no quisiera oírlo. "¡Eso es mal presagio!", se ríe, y la risa se le pierde en las ráfagas del mismo viento que agita las palmeras. "Florida" y "resultados electorales" no son conceptos que hagan buen matrimonio.

En 2000, el margen fue tan pequeño y tan grande la dificultad operativa para zanjarlo que el misterio de los resultados en Florida tuvo al mundo en vilo durante semanas hasta saber quién era el nuevo presidente norteamericano.

Hace cuatro años podría haber ocurrido lo mismo. Florida terminó de contar sus votos tres días después de que Barack Obama se impuso en la reelección y su contendiente, el republicano Mitt Romney, concedió la victoria.

"Hemos tomado todos los recaudos para que el proceso electoral transcurra con normalidad", insistió el gobernador.

Si lo que dice es correcto -y los ruegos de un resultado contundente son escuchados-, puede que sea el conteo de votos de este estado el que, en definitiva, anuncie el 8 del mes próximo quién es el sucesor de Obama.

Trump no tiene manera de ganar si no cuenta con los 29 electores de Florida. De modo que si el conteo local se anticipa en esa dirección, el resultado general tendrá una proyección más clara.

La demócrata Hillary Clinton también necesita a Florida, pero no con la misma desesperación. Si el resultado local es favorable al candidato republicano y él se lleva los 29 electores, habrá que esperar más estados para saber quién se queda con la presidencia.

Ocurre que el aporte de 29 electores es muy apetecible y su destino, siempre incierto. California, con 55 votos, y Texas, con 38, tienen más peso. Pero ellas votan siempre en un mismo sentido: California es demócrata y Texas, republicana.

Florida, en cambio, es pendular. La victoria no está asegurada para ningún partido. Por eso Trump y Hillary estaban aquí, luchando codo a codo por cada voto.

Por eso, también, la administración cruza los dedos para que, a la hora del conteo, no se repita el drama de la incertidumbre que la hizo famosa.

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, dijo el el último debate presidencial que decidirá "en su momento" si acepta el resultado de las elecciones presidenciales que le enfrentarán a la demócrata Hillary Clinton el 8 de noviembre.
 
"Se lo diré en su momento. Voy a mantener el suspenso", respondió Trump interpelado por el moderador del último debate presidencial en Las Vegas, Chris Wallace, por si aceptará el resultado de la contienda.
 
El magnate neoyorquino alertó de que hay "millones de personas registradas para votar que no deberían estar registradas para votar", al alimentar sus acusaciones de que las elecciones están amañadas en favor de Clinton.
 
Este rechazo de Trump choca con las declaraciones de su candidato a vicepresidente, Mike Pence, que aseguró que tanto él como su jefe de filas "aceptarán el resultado de las elecciones y la voluntad del pueblo estadounidense".
 
Su hija, Ivanka Trump, también afirmó que su padre "hará lo correcto" y se mostró confiada en que reconocerá la victoria de Clinton si sale derrotado de las urnas.
 
La demócrata, por su parte, criticó que Trump, con sus continuas insinuaciones de que las elecciones están amañadas de antemano, "debilita la democracia" estadounidense.
 
El magnate neoyorquino también sugirió que las elecciones están manipuladas por el sesgo de los medios de comunicación
 
Donald Trump además señaló a Hillary Clinton de estar detrás de las acusaciones de abuso sexual que han hecho contra él varias mujeres en las últimas semanas.
 
Preguntado por este tema en el último debate presidencial, celebrado en Las Vegas (Nevada), Trump reiteró que se trata "de historias falsas y ya desacreditadas" y responsabilizó a la campaña de Clinton de esa ola de acusaciones.
 
"Es la única manera. Esas historias son totalmente falsas, ni siquiera le pedí perdón a mi mujer porque no hice nada, no las conozco, quieren fama o fue su campaña (la de Clinton) la que lo hizo", afirmó el republicano.
 
En medio de este alegato, Trump acusó también a Clinton y a su campaña de incitar a la violencia en sus mítines incluso pagando a personas para ello.
 
En el turno de respuesta, con mucha serenidad, la demócrata recordó la secuencia de la polémica de las denuncias de los abusos sexuales, que se desató después de la publicación de una grabación de 2005 en la que Trump se jacta de poder hacer lo que quiere con las mujeres en el plano sexual.
 
"Oímos lo que Donald Trump dijo que hizo a las mujeres y después las mujeres vinieron y lo dijeron", apuntó Clinton, recordando que la ola de denuncias siguió al vídeo.
 
La demócrata recordó además que el empresario, en mítines posteriores, llegó a decir que algunas de las mujeres que le acusan ni siquiera son lo suficientemente atractivas como para que él intentara algo con ellas.
 
El empresario negó este extremo y Clinton continuó sentenciando que "Donald Trump cree que denigrar a las mujeres le hace más grande".
 
"Creo que depende de todos nosotros demostrar quiénes somos, qué país queremos ser, qué une a nuestro país", defendió Clinton en tono solemne.
 
"No es solo una cosa, es un patrón de división, de muy oscura y peligrosa visión. Espero que más gente se dé cuenta de lo que está en juego en estas elecciones: qué país queremos ser", agregó.
El empresario se defendió diciendo que "nadie tiene más respeto por las mujeres" que él, e intentó desviar el tema recordando la polémica del uso que hizo Clinton de un servidor privado de correo electrónico cuando era secretaria de Estado (2009-2013).

(Notimex).- La candidata presidencial demócrata Hillary Clinton acrecentó su ventaja frente a su rival republicano 11 puntos porcentuales, luego de las filtraciones de comentarios sexistas de Donald Trump, mostró un nuevo sondeo NBC/The Wall Street Journal.

Clinton aparece con una intención de voto del 46 por ciento de los electores probables, frente a 35 por ciento para Trump. El libertario Gary Jonhson y la candidata Verde Jill Sten aparecen con 9.0 y 2.0 por ciento, de acuerdo con la encuesta tomada antes del segundo debate presidencial.Bajo el escenario de una carrera cara a cara, la ventaja de Clinton sobre Trump es mayor, del 52 por ciento al 38 por ciento.

La encuesta confirma el daño político resultante de la revelación de la grabación, donde Trump hace comentarios lujuriosos sobre las mujeres y se ufana que puede besarlas o tocarles sus partes íntimas porque es una estrella. Un 41 por ciento de los estadounidense considera que las palabras de Trump son “completamente inaceptables”, mientras que un 31 por ciento las consideró “inapropiadas, pero típicas de la manera en que algunos hablan en privado de las mujeres”.

Un 52 por ciento de los estadounidense consideró en ese sentido como legítimo que la cinta un tema de debate en las campañas políticas, frente a 42 por ciento que se declaró en contra de que sea material de debate político. El deterioro de la popularidad de Trump contagió a los legisladores, republicanos, en momentos que el Partido controla tanto la Cámara de Representantes como el Senado.

Un 49 por ciento de los estadunidenses desea ver ahora a los demócratas en control del Congreso, frente a 42 por ciento a los republicanos, un incremento de 4.0 puntos porcentuales para los demócratas en comparación con un sondeo similar del mes pasado.Se trata de la ventaja más amplia a favor de los demócratas sobre los republicanos desde el cierre del gobierno del 2008, de acuerdo con NBC.

El sondeo entre 500 votantes registrados fue realizado del ocho al 9 de septiembre, antes del segundo debate presidencial, con un margen de error de menos o más 4.4 puntos porcentuales.

El gigantesco Trump Taj Mahal de la ciudad de Atlantic City, uno de los espectaculares casinos con que Donald Trump construyó su reputación empresarial, cerró sus puertas esta semana, literalmente sepultado por las deudas.

El hotel y casino, abierto en 1990 con un coste inicial de 1.000 millones de dólares, pasó desde entonces por dos quiebras y reorganizaciones, pero llegó al fin al no lograr resolver una larga disputa con sus propios empleados por salarios atrasados.

El Trump Taj Mahal había sido asumido por un especulador de Wall Street, Carl Icahn, en 2014, pero continuaba usando el nombre del ahora candidato presidencial por el partido Republicano.

"Es un día triste para Atlantic City. A pesar de nuestros esfuerzos, hemos perdido casi 350 millones de dólares en apenas unos años, y no hemos sido capaces de salvar el Taj Mahal", manifestó Icahn en un comunicado.

De acuerdo con el especulador, el sindicato que representa a un tercio de los casi 3.000 empleados rechazó una oferta para resolver una deuda por contribuciones sociales que no habían sido abonadas.

Este hotel y casino era uno de tres establecimientos que Trump abrió a bombo y platillo a finales de la década de 1980 e inicios de 1990 y que fueron solventados con gigantescos préstamos.

Poco menos de un año después de la inauguración del Taj Mahal como la "octava maravilla del mundo" (en una fiesta que contó con la participación de Michael Jackson), Trump presentó una primera petición de protección contra quiebras.

Meses más tarde, los otros dos casinos, el Trump Plaza y el Trump Castle, siguieron el mismo camino. Trump se mantuvo activamente involucrado en la administración de los hoteles, pero la situación se tornó insostenible a inicios de los 2000.

El Trump Plaza cerró sus puertas en septiembre de 2014 y el Trump Castle (rebautizado como Trump Marina) fue finalmente asumido por otra empresa y cambió de nombre a Golden Nugget.

WASHINGTON (AP) —

La Corte Suprema rechazó un pedido de la Casa Blanca para que votara nuevamente sobre su plan de proteger a millones de inmigrantes cuando se designe al noveno juez, después de que su votación inicial resultó empatada.

Los jueces rechazaron el pedido sin hacer comentarios. La Corte se había dividido 4-4 en junio, lo que decretó la muerte de los planes de la Casa Blanca de proteger de la deportación a inmigrantes que se encuentran en el país sin autorización y darles permisos de trabajo.

Falta un juez en la Corte desde febrero, cuando murió Antonin Scalia. El caso podría regresar al máximo tribunal, pero sería en un período posterior.

The Fair Immigration Reform Movement, una organización que busca ampliar los derechos de los inmigrantes no autorizados, expresó sorpresa y frustración y acusó a la Corte de adoptar una postura política.

"Los magistrados conservadores en la Corte escogieron actuar de una manera congruente con otros políticos conservadores, garantizando que su sentencia sería igual de antiinmigrante que el criterio de legisladores conservadores", dijo en un comunicado Kica Matos, vocera de la organización.

Por MICHAEL VIRTANEN, Associated Press

ALBANY, Nueva York, EE.UU. (AP) —

La fiscalía de Nueva York ordenó a la Fundación Trump que desista inmediatamente de recaudar fondos en el estado porque no está registrada para esa actividad.

James Sheehan, titular de la Oficina de Obras de Bien Público de la fiscalía, escribió en una carta fechada el viernes que el no desistir inmediatamente y responder a los reclamos de informes financieros en 15 días "será considerado un fraude persistente al pueblo del estado de Nueva York".

El secretario de Justicia Eric Schneiderman, un demócrata, empezó a investigar la fundación del candidato presidencial republicano Donald Trump tras informes publicados por el diario Washington Post de que los gastos de la fundación beneficiaban personalmente al candidato. El diario citó declaraciones de impuestos para revelar que la fundación es financiada totalmente por donaciones externas desde 2008, cuando Trump hizo su último aporte.

La secretaría dijo que la fundación estaba registrada como organización con bienes en Nueva York, que no corresponde según la ley a las que solicitan más de 25.000 dólares anuales al público.

"Sobre la base de información recibida por la Oficina de Obras de Bien Público hasta la fecha, la Fundación Trump se dedicaba a actividades de solicitud o recaudación de fondos en el estado de Nueva York en 2016 y no estaba registrada con la Oficina de Obras de Bien Público de acuerdo con el Artículo 7-A y por lo tanto no estaba autorizada a realizar tales actividades durante este período", escribió Sheehan.

La campaña de Trump ha dicho que la fundación colaborará con la investigación. En otra ocasión la campaña llamó a Schneiderman "un escritorzuelo partidista que ha vuelto la espalda a la Fundación Clinton durante años y ha apoyado la candidatura presidencial de Hillary Clinton".

BERLÍN (AP) —

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, prometió que hará revelaciones "significativas" de temas como las elecciones de Estados Unidos y Google en las próximas semanas, coincidiendo con el décimo aniversario de la organización.

Hablando desde Berlín en una teleconferencia de prensa por el aniversario, Assange dijo que WikiLeaks planea iniciar una serie de publicaciones esta semana, pero no especificó fechas ni contenido.

El grupo espera "publicar cada semana durante las próximas 10 semanas" y las filtraciones incluirán "material significativo" sobre guerra, armas, petróleo, Google y las elecciones estadounidenses, agregó.

Suecia quiere extraditar a Assange por una investigación por violación. El fundador de WikiLeaks, que está recluido en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012, alega que teme ser extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos por espionaje.

WikiLeaks, que publicó material confidencial sobre el Comité Nacional Demócrata días antes de la convención del partido este año, se negó a especificar cuál de los dos partidos se verá afectado por la próxima filtración, pero aseveró que las denuncias de que él desea perjudicar a la demócrata Hillary Clinton son "falsas".

Cuando se le preguntó si siente cierta empatía personal hacia el republicano Donald Trump, Assange contestó: "Siento empatía personal con todos los seres humanos".

"Ciertamente me dan lástima tanto Hillary Clinton como Donald Trump", dijo Assange. "Ambos están atormentados por sus ambiciones, cada uno a su manera".

Por CHAD DAY y JEFF HORWITZ, Associated Press

WASHINGTON (AP) —

Donald Trump se niega a dar a conocer en público su declaración impositiva, pero ha entregado esa información cuando le convenía o lo obligaron, para ganar dinero, conseguir préstamos o por orden de algún juez.

Reguladores de los juegos de azar de Pennsylvania tuvieron acceso a las declaraciones de los últimos cinco años y a cajas llenas de documentos impositivos de Trump. Las autoridades de Nevada, Michigan, Missouri, Indiana y otros estados también recibieron esa información, lo mismo que grandes bancos que han concedido préstamos a Trump a lo largo de los años.

En todos los casos investigados por la Associated Press, la entrega de los documentos conlleva la condición de que las autoridades no hablen en público de ellos.

Por ejemplo, empleados de la Junta de Control de Juegos de Azar de Pennsylvania puede ser demandada penalmente si difunde esa información. Tampoco las autoridades de Missouri pueden hablar del tema.

Es así que el electorado sabe muy poco acerca de las finanzas del candidato republicano a la presidencia, excepto por algunos detalles descubiertos por periodistas que analizaron documentos distribuidos por la gente de Trump y por los estimados y comentarios que hace el propio magnate en sus presentaciones.

Cuando la candidata demócrata Hillary Clinton se preguntó en el debate del lunes si las razones por las que Trump se niega a difundir esa información es porque paga muy pocos impuestos, el empresario se vanaglorió de que no pagar impuestos es algo "inteligente".

Trump aludió a unos documentos públicos descubiertos por la publicación digital Politico según los cuales no pagó impuestos a las ganancias durante al menos dos años a principios de la década de 1990 porque tuvo más gastos que ingresos. Otros documentos indican que tampoco pagó impuestos a las ganancias en 1978, 1979 y 1984, pero no arrojan luz sobre otros aspectos de sus finanzas que podrían ser esclarecidos si Trump entregase sus declaraciones de rentas, como ha hecho todo candidato a la presidencia desde 1976.

Trump se resiste a hacerlo argumentando que unas auditorías del Servicio de Rentas Internas se lo impide. El IRS (como se conoce a ese servicio, por sus siglas en inglés), no obstante, afirma que nada impide a Trump difundir esa información.

La declaración de rentas de Trump revelaría, por ejemplo, cuánto dinero aporta a organizaciones caritativas. El magnate habla a menudo de su generosidad filantrópica. Hace un año, sin embargo, la AP comprobó que no hay mucha información disponible acerca de las obras caritativas de Trump.

Al candidato republicano se le pregunta constantemente por sus donaciones y cómo opera su fundación caritativa. El diario The Washington Post informó que Trump usa dinero donado por otros para cubrir gastos legales, contribuciones políticas e incluso para comprar retratos de sí mismo.

Las declaraciones darían una pista acerca de lo que gana Trump y de si su fortuna es realmente la que él dice tener.

Estos temas han sido analizados por gente que tuvo acceso a esta información en el pasado.

Trump mantuvo un duro enfrentamiento de una década con las autoridades fiscales de Nueva York en torno a sus impuestos municipales, batalla que fue revelada en junio por el periodista David Cay Johnson de The Daily Beast.

En su declaración de 1984 Trump dijo que había perdido dinero a pesar de que acababa de terminar de construir su emblemática Trump Tower de Nueva York y de que proclamaba a los cuatro vientos el éxito de sus emprendimientos. También declaró que ese año actuó mayormente como consultor y que su empresa consultora había tenido gastos del orden de los 684.000 dólares y no había generado ingresos. No ofreció recibos para justificar estas afirmaciones.

Las autoridades municipales no le creyeron. Trump apeló y las dos partes libraron una batalla legal de diez años, que el magnate perdió. Al final tuvo que pagar los impuestos correspondientes a ingresos de más de un millón de dólares.

Muchos bancos exigieron a Trump que presentase documentos demostrando que tiene la gran fortuna que dice tener. Generalmente los bancos comerciales exigen a los clientes que presenten declaraciones de rentas personales y de sus empresas antes de conceder un préstamo y Trump ofreció esa información al North Fork Bank en el 2004 y el 2005.

Según un documento presentado por Trump en su demanda por difamación contra el periodista Tim O'Brien, North Fork llegó a la conclusión de que tenía un patrimonio neto de 1.200 millones de dólares y no los 3.500 millones que él decía tener. Deutsche Bank también analizó las finanzas de Trump en el 2004 y determinó que su patrimonio era de "unos 788 millones" de dólares, centavo más, centavo menos, según documentos legales.

Trump, que cuestiona esa conclusión, perdió esa demanda.

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