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Nacional (179)

NEW YORK (AP) — Ivanka Trump defendió el miércoles a su padre Donald Trump de las acusaciones de que maltrata a las mujeres e insistió en que el precandidato republicano "no es de los que toquetean" a las mujeres.

Ivanka Trump, que está entre los representantes más eficaces de su padre, fue entrevistada en el programa periodístico "CBS This Morning", acerca de las denuncias recientes de varias mujeres sobre la conducta de su padre.

La hija negó que Trump haga comentarios frecuentes sobre el cuerpo y la apariencia de las mujeres. Dijo no creer en la denuncia de que su padre había toqueteado a una empresaria durante una reunión de negocios.

"Vea, yo no estoy... yo no estoy presente en todas las interacciones que mantiene mi padre", dijo Ivanka Trump. "Pero no es de los que toquetean. El no es así".

Anteriormente, Ivanka Trump había votado por Hillary Clinton y donado dinero a su campaña. Ahora sostiene que Clinton hace del género un factor importante en la campaña y que no votaría por alguien solamente debido a su género.

Ahora que Trump se apresta a enfrentar a Clinton en las elecciones, varias encuestas prevén que le irá mal entre las mujeres debido a la manera como las ha tratado. Ivanka Trump evadió las preguntas sobre si era correcto que su padre utilizara la conocida infidelidad de Bill Clinton como tema de campaña. "Eso tendrán que preguntárselo a mi padre", dijo, pero añadió que Hillary Clinton también empleaba el factor género en su campaña.

"No voy a apoyar a una dirigente mujer sobre la única base de su género", dijo Ivanka Trump. "Creo que mucha gente piensa lo mismo".

Por JENNY BARCHFIELD y MAURICIO SAVARESE, Associated Press

BRASILIA, Brasil (AP) — Pocas horas después de que el Senado votó para que se iniciara un juicio político en su contra y la suspendiera del cargo, la presidenta de Brasil Dilma Rousseff atacó el proceso al que calificó de "fraudulento" y prometió pelear lo que ella llamó una injusticia moral más dolorosa que las torturas que padeció en la pasada dictadura militar.

Rousseff, primera presidenta mujer de Brasil, prometió usar todos los recursos legales a su alcance para defenderse a las puertas de un juicio en que los senadores van a decidir si la van a destituir, o no, por presuntamente hacer maniobras contables ilegales cuando manejó el presupuesto federal.

"Pudo haber cometido errores, pero nunca he cometido crímenes", dijo Rousseff en una alocución de 14 minutos y con la voz entrecortada en algunos momentos. "Es la cosa más brutal que le puede pasar a un ser humano: ser condenado por un crimen que no cometió. No hay justicia más devastadora".

La decisión del Senado vino después de meses de intensa batalla política en medio de la rabia del pueblo por un enorme escándalo de corrupción en la estatal petrolera Petrobras y una debacle económica, que arrojó al gigante latinoamericano a la incertidumbre política a solo unos meses de la celebración de los Juegos Olímpicos.

Los partidarios de Rousseff, también enfurecidos, consideran que el impeachment es un golpe de estado y amenazaron con realizar protestas a gran escala y huelgas. Los enemigos de la mandataria insisten en que violó la ley y que los profundos problemas políticos, sociales y económicos del país solo pueden solucionarse si la presidenta sale del poder.

La votación, 55 votos a favor y 22 en contra, supone que el vicepresidente y otrora aliado de Rousseff, Michel Temer, asumirá como presidente interino del país. El senado tiene 180 días para celebrar el juicio y decidir si la mandataria debe ser destituida, o no.

"¿Alguien piensa que llegaremos a 2018 con una recuperación con este gobierno? Imposible", dijo José Serra, que optó sin éxito a la presidencia por el Partido Socialdemócrata en 2010, el año en que Dilma llegó al poder. "El impeachment es solo el inicio de la reconstrucción".

Rousseff, de 68 años, ha argumentado que no ha sido acusada de cometer crimen alguno y que mandatarios anteriores hicieron las mismas maniobras contables que hoy la tienen suspendida. Ha insistido en que, a diferencia de muchos de los que han presionado para impugnarla, ella no afronta acusaciones personales de corrupción.

Además se dispuso la disolución del gabinete de 27 ministros, lo que se considera allanaría el camino para que Temer nombre a sus propios ministros. Temer ha insinuado que reduciría a 22 el número de funcionarios de gabinete.

Analistas sostienen que Rousseff se metió en problemas por sus bruscas formas y la percepción de su reticencia a trabajar con legisladores, que podrían haberse convertido en aliados. La presidenta, sin embargo, sugirió que el sexismo en una Cámara de Diputados dominada por hombres jugó un papel en el proceso en su contra.

La suspensión de Rousseff y su posible destitución pone fin a 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores, o PT, reconocido por haber sacado a unos 35 millones de brasileños de la pobreza extrema en los últimos años pero ha sido vilipendiado por estar al mando del país cuando supuestamente se desviaron millones de la petrolera estatal Petrobras en un entramado de corrupción de otorgación de contratos por sobornos.

Temer, un político de carrera de 75 años, prometió recortar el gasto público y privatizar muchos sectores controlados por el estado. Durante semanas ha estado trabajando discretamente para formar un nuevo gobierno ante la posibilidad de su ascenso al poder, algo que molestó a los partidarios de Rousseff, que lo acusan de formar parte de un complot para derrocarla.

Miembro del centrista Partido Movimiento Democrático, Temer ha insistido en que expandirá los populares programas sociales, aunque también ha dicho que hace falta rigor presupuestario para sacar a Brasil de su agujero fiscal.

Temer se ha visto implicado en el caso de corrupción de Petrobras, al igual que el presidente del Senado y que ahora es el número 2 en la línea de sucesión. El expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que estaba en segundo puesto, fue suspendido de su cargo este mes entre acusaciones de obstrucción a la justicia y corrupción.

El largo debate en el Senado que terminó con su suspensión, comenzó el miércoles por la mañana y se extendió 20 horas en las que docenas de legisladores se pidieron la palabra para expresar sus posturas.

Durante el debate, Humberto Costa, líder del PT en el Senado, alzó una fotografía de Dilma en su época de guerrillera marxista durante la dictadura militar del país, (1964 -1985). En la imagen aparece durante un juicio militar en su contra.

Costa dijo que el impeachment es el segundo juicio injusto que enfrenta Rousseff, y que el proceso es un intento de las clases que tradicionalmente gobernaron el país para recuperar su poder y terminar con las políticas del PT en favor de los pobres.

"La élite brasileña, la clase gobernante, que sigue tratando a este país como su dominio hereditario, no aprecia la democracia", manifestó Costa.

Sus detractores afirman que utilizó trucos contables para ocultar un déficit disparado y reforzar a un gobierno en problemas.

Cuando el proceso de juicio político comenzó el año pasado en el Congreso, estaba considerado como una apuesta improbable. Incluso en febrero, consultoras como Eurasia estimaban que ni siquiera saldría del comité de la cámara baja.

Pero la iniciativa fue ganando impulso a lo largo de los meses, mientras crecía la indignación de los brasileños por los sucesivos escándalos de corrupción relacionados con Petrobras y las noticias diarias sobre recortes de empleo aumentaban la desesperación.

Se espera que la economía se contraiga casi un 4%, una cifra tan mala como la de 2015, mientras que la inflación y el desempleo rondan el 10%. Los datos subrayan un brusco declive en la potencia sudamericana, que disfrutó de un crecimiento estelar durante más de una década.

La votación en el Senado se produjo después de que la Cámara de Diputados impulsara el juicio político, por 367 votos a favor y 137 en contra.

Los sondeos indican que la mayoría de los brasileños están a favor de impugnar a Rousseff, aunque también indican que el público tiene reparos hacia los legisladores que están en la línea de sucesión.

"Dilma es una mala presidenta, y esperar hasta 2018 era una opción espantosa", dijo el taxista Alessandro Novais, de Río de Janeiro, unos minutos después de la votación. "No creo que Temer sea mucho mejor, pero al menos podemos intentar algo diferente para superar la crisis".

Mientras dure el juicio político, Rousseff podrá permanecer en el Palacio Alvorada, la residencia presidencial, dijo Calheiros. Tendrá guardias de seguridad, atención de salud y el derecho de viajar por tierra o aire, además de personal para su oficina y un sueldo, dijo Calheiros, quien se negó a revelar el monto.

"Creo que Brasil ha retrocedido en madurez institucional", comentó Tiago Cordeiro consultor de medios digitales. "Estoy conmocionado de ver cómo a la gente le parece bien destituir a un presidente sin motivo".

Para agravar las preocupaciones económicas de los brasileños, la investigación sobre una trama multimillonaria de sobornos en Petrobras implica a docenas de políticos y empresarios de todo el espectro político. Aunque la propia Rousseff no se ha visto implicada, miembros destacados de su partido sí se han visto envueltos en el escándalo y eso ha manchado la reputación de la presidenta.

La presidenta "está pagando por todo", afirmó el senador Telmario Mota de Oliveira, alegando que no se la puede acusar de todos los problemas de Brasil.

DEARBORN, Michigan, EE.UU. (AP) — Ford anunció el jueves una inversión de 182 millones de dólares en una empresa de desarrollo de software de San Francisco llamada Pivotal.

La automotriz de Dearborn, Michigan, informó que la inversión dará forma a su conocimiento en software mientras avanza hacia convertirse en una empresa de movilidad. Esto representa un 6,6% de la participación en la empresa.

Pivotal ayudó a Ford a desarrollar FordPass, un sistema que da a los clientes acceso remoto a los vehículos a través de una aplicación en sus dispositivos móviles.

El sistema también da a los clientes acceso a servicios como estacionamiento y para compartir vehículos.

Ford detalló que planea incorporar la metodología de desarrollo de programas de Pivotal en todos sus equipos de ingeniería y desarrollo de productos y tecnología.

Ford y Pivotal también planea abrir laboratorios de software en Estados Unidos y Europa.

El acuerdo se cerrará una vez que sea aprobado por las autoridades reguladoras.

Por JULIE PACE y SCOTT BAUER, Associated Press

INDIANAPOLIS, Indiana, EE.UU. (AP) — En un sorprendente triunfo para alguien ajeno a la política, Donald Trump prácticamente se aseguró el martes la nominación presidencial republicana con un contundente triunfo en Indiana que sacó a su rival, Ted Cruz, de la contienda y le despejó el camino para un potencial duelo en noviembre contra Hillary Clinton.

Trump aún necesita unos 200 delegados para asegurar formalmente su nominación, pero la decisión de Cruz de poner fin a su campaña le quita del camino el último gran obstáculo.

"Ted Cruz — no sé si le caigo bien o no — pero es un gran competidor", dijo Trump de su último gran rival, a quien se refería a menudo como Ted "el mentiroso". En un discurso más discreto de lo acostumbrado, Trump prometió un triunfo en noviembre al asegurar nuevamente que pondría a "Estados Unidos primero".

Por su parte, el senador de Vermont, Bernie Sanders, logró un apretado triunfo sobre Clinton en Indiana, pero el resultado no pondrá freno al paso de la ex secretaria de Estado rumbo a la nominación demócrata. Antes de las votaciones del martes, Clinton tenía el 92% de los delegados necesarios.

"Sé que la campaña de Clinton piensa que la contienda terminó. Se equivocan", dijo Sanders en tono desafiante durante una entrevista. Pero Clinton ya concentra sus esfuerzos en la elección general.

Ahora Clinton y Trump se encararán en una batalla de seis meses por la presidencia, poniendo en juego el futuro de las leyes migratorias, el sistema de salud y la postura militar en el mundo. Pese a que Clinton llega a la elección general con notable ventaja en cuanto a los votos de mujeres y minorías, los demócratas han prometido que no subestimarán a Trump, como lo hicieron durante tanto tiempo sus rivales republicanos.

Anticipando el mensaje de Clinton en su campaña a la Casa Blanca, el asesor John Podesta dijo que era "simplemente un riesgo muy grande" que Trump sea presidente.

Durante meses, los líderes republicanos lo consideraron un candidato marginal, y contaban con que los electores respaldaran a los contendientes más tradicionalistas una vez que iniciaran las primarias. Pero Trump demostró ser sorprendentemente resistente, sacó provecho de las profundas molestias de los republicanos con los líderes del partido y superó a más de una decena de experimentados adversarios políticos.

El presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, declaró que la contienda había finalizado, al escribir en Twitter que Trump sería presumiblemente el nominado del partido.

"Ahora debemos unirnos y enfocarnos en vencer a @HillaryClinton", escribió.

De hecho, el primer reto para Trump será unificar a un partido republicano que se dividió con su candidatura. Y aunque algunos líderes republicanos han acogido al empresario, otros han prometido que jamás votarán por él y lo ven como una amenaza a la existencia misma del partido.

Incluso antes de que finalizaran los resultados en Indiana, algunos líderes conservadores planeaban una reunión para el miércoles para evaluar la posibilidad de lanzar a un segundo candidato para competir con Trump en el otoño.

Indiana era vista como el último bastión del conservador Cruz, quien realizó una agresiva campaña en el estado, donde aseguró el respaldo del gobernador y anunció a la empresaria Carly Fiorina como su compañera de fórmula. Sin embargo, perdió todo el ímpetu en los últimos días.

Cruz se había aferrado a la esperanza de evitar que Trump alcanzara los 1.237 delegados necesarios para obtener la nominación y llegar hasta la convención sin un claro ganador.

"He dicho que seguiría siempre que hubiera un camino viable a la victoria; hoy lamento decir que aparentemente ese sendero se cerró", dijo Cruz a sus seguidores en Indianápolis.

Ahora, el gobernador de Ohio, John Kasich, es el único republicano que queda en la contienda. Sin embargo, Kasich solo ha ganado una elección primaria, en su estado natal, y Trump lo aventaja por casi 900 delegados.

Kasich prometió mantenerse en la contienda, y su jefe de campaña señaló que el gobernador seguirá "ofreciendo a los votantes una opción clara para nuestro país".

Con su estrecha victoria en Indiana, Sanders habría obtenido al menos 43 de los 83 delegados en juego en el estado. La ex secretaria de Estado tiene 2.202 representantes, frente a los 1.400 de Sanders. Estos incluyen los obtenidos en primarias y caucus, además de los superdelegados.

En el bando republicano, Trump tiene ahora al menos 1.047 delegados. Cruz abandona la carrera con 565, mientras que Kasich cuenta con 152.

Por E.J. TAMARA y CHRISTOPHER WEBER, Associated Press

LOS ANGELES (AP) — La policía de Seattle empleó aerosol de pimienta para dispersar a manifestantes anticapitalistas vestidos de negro, que según las autoridades lanzaron piedras, ladrillos y cócteles Molotov a los agentes durante una agresiva marcha del Primero de Mayo.

Al menos nueve personas fueron detenidas el domingo por la noche. Cinco agentes resultaron heridos, ninguno de gravedad, indicaron las autoridades.

Los enfrentamientos en Seattle siguieron a una marcha pacífica antes en la ciudad organizada por trabajadores y migrantes, dentro de los actos celebrados en todo el país para pedir mejores salarios para los trabajadores, el final de las deportaciones y apoyo al plan del gobierno de Obama de conceder permisos de trabajo en el país a personas sin permiso de residencia que tienen hijos de ciudadanía estadounidense.

En Los Ángeles, cientos de personas tomaron las calles coreando lemas y alzando pancartas.

"Queremos que escuchen nuestra voz, para que sepan que estamos aquí y que queremos una nueva vida, con trabajo", dijo el mexicano Norberto Gutiérrez, de 46 años.

La marcha, que se llevó a cabo un mes antes de las elecciones primarias en California, transcurrió con muchas banderas estadounidenses y unas cuantas mexicanas. También había una piñata del precandidato presidencial republicano Donald Trump, quien ha propuesto deportar a los inmigrantes que carezcan de autorización para vivir en el país y construir un muro en la frontera con México.

La mayoría de los manifestantes eran hispanos, representantes de grupos activistas por los inmigrantes, sindicatos y de otros sectores, que llegaron a apoyar sus propias causas. Muchos letreros expresaban consignas en apoyo a los inmigrantes y unos cuantos en contra del magnate de los bienes raíces.

"Trump está atizando el racismo, el fanatismo", dijo María Elena Durazo, vicepresidenta general para asuntos de inmigración, derechos civiles y diversidad del sindicato Unite HERE.

"No vamos a imitar a nuestros enemigos. Vamos a hablar con amor y no con violencia", agregó dirigiéndose a la multitud.

Trump dice que no es racista ni opuesto a los inmigrantes, y que sólo quiere que Estados Unidos detenga la inmigración no autorizada y controle sus fronteras.

Al igual que muchos padres que llegaron con sus hijos, la mexicana Flora Hernández llevó a su niña de 10 años, Amanda, para enseñarle la importancia de participar en las manifestaciones por los derechos civiles.

"Estoy aquí para pelear por los inmigrantes y para luchar por los derechos de todos los inmigrantes", afirmó. "Estoy aquí para mantener mi permiso de trabajo".

Decenas de estudiantes de secundaria y universitarios dijeron que habían acudido para defender los derechos de los inmigrantes.

"Somos la nueva generación y somos la voz que vale. Nuestros padres tienen voz, pero ellos pueden creer que sus voces no están siendo escuchadas. Nosotros somos la generación que marca la diferencia", dijo la universitaria Nory Rodríguez.

Los manifestantes marcharon varias cuadras por el centro de la ciudad. Otras organizaciones realizaron una marcha similar casi al mismo tiempo, también en el centro de Los Ángeles.

En todo el mundo, los sindicatos han desfilado de forma tradicional el 1 de mayo en defensa de los derechos de los trabajadores. En Estados Unidos los actos se han convertido en una ocasión de reivindicación para migrantes y sus defensores, desde las manifestaciones masivas de 2006 contra una propuesta de ley migratoria.

La asistencia a las marchas ha disminuido en varias ciudades en los últimos años, pero la tradición se ha mantenido.

En Seattle, docenas de personas vestidas de negro se congregaron en un parque céntrico tras la marcha pacífica anterior. Los manifestantes anticapitalistas, que no tenían autorización del ayuntamiento para manifestarse, iniciaron una marcha por las calles. Portaban carteles y pancartas, una de las cuales decía "Somos ingobernables".

Algunos negocios del centro habían protegido los escaparates temiendo episodios violentos.

La policía reportó que agentes fueron golpeados con palos y garrotes e informó de algunos daños a la propiedad, entre ellos ventanas quebradas en un edificio residencial.

"Por desgracia anoche tuvimos algo de violencia", comentó la jefa de policía de Seattle, Kathleen O'Toole. "Afortunadamente no hubo heridos graves".

Ocho hombres y una menor fueron detenidos el domingo por la noche, indicaron las autoridades. Una persona fue detenida por destrucción de propiedad, cinco por obstrucción y tres por agresión.

Las protestas violentas del Primero de Mayo son habituales en Seattle. El año pasado, la policía detuvo a 16 personas y en 2014 a 10 personas durante las protestas.

En San Francisco, los manifestantes marcharon en Fisherman's Wharf en busca de mejores derechos a los inmigrantes y los trabajadores y para exigir justicia para varios hombres que han muerto a tiros a manos de la policía de la ciudad.

Cerca de 300 personas, incluidos miembros del Sindicato Internacional Longshore & Warehouse, portaron pancartas que decían "Que Viva el Día de los Trabajadores" y corearon "¡Sin justicia no hay paz! ¡No más policía racista!"

A lo largo de la bahía de Oakland, cerca de 1.000 personas marcharon en el distrito Fruitvale para concienciar sobre los derechos de los trabajadores, vivienda e inmigrantes, así como para criticar a Trump.

Mientras tanto, defensores de la justicia social en Durham, New Hampshire, hicieron del rechazo al racismo, la xenofobia y la postura anti musulmana los temas de su marcha anual.

Por JULIE PACE, Associated Press

WASHINGTON (AP) — Una extraordinaria contienda electoral republicana dio un inusual giro después de que el senador tejano Ted Cruz anunció que Carly Fiorina será su compañera de fórmula, aunque en términos matemáticos, es posible que no llegue a ser el nominado presidencial republicano a través del proceso de elecciones primarias.

Se trata de un movimiento desesperado por parte de un aspirante para obstaculizar el avance de Donald Trump, quien va a la cabeza y se está volviendo más fuerte a medida que la contienda primaria avanza.

Trump ya tiene 80% de los delegados que necesita para la nominación republicana, aunque todavía podría enfrentarse a Cruz en la convención del partido a mediados de año, donde se definirá quién será el candidato. Trump todavía debe ganar 48% de los delegados restantes para evitar ese escenario.

Las esperanzas presidenciales de Cruz ahora dependen mucho de las elecciones del 3 de mayo en Indiana, donde el miércoles anunció que la ex aspirante presidencial sería su compañera de fórmula, regresando a bordo a una destacada republicana que está ansiosa de ir contra Trump y Hillary Clinton, quien lleva ventaja del lado demócrata.

Fiorina, de 61 años, dio su apoyo a Cruz hace pocos meses después de abandonar su propia campaña por la nominación como la única mujer entre los muchos aspirantes republicanos. Nunca ha ejercido un cargo de elección popular.

En fuertes comentarios, Fiorina dijo que Trump y Clinton son un par de liberales que harán poco por sacudir Washington.

"Ellos no van a cambiar el sistema, ellos son el sistema", dijo Fiorina.

Al igual que Trump, Clinton emergió esta semana con más fuerza de las elecciones en estados del noroeste y ahora tiene 91% de los delegados que necesita para conseguir la nominación del Partido Demócrata.

Por JULIE PACE, Associated Press

WASHINGTON (AP) — Hillary Clinton salió de las primarias de Nueva York un paso más cerca de conseguir la candidatura demócrata a la presidencia y convertirse en la primera mujer en hacerlo. El republicano Donald Trump reforzó su propia carrera hacia las elecciones generales con una contundente victoria, pero tiene poco margen de error en los estados que quedan por disputar.

Los favoritos esperan repetir sus triunfos de Nueva York en varios estados del noroeste que serán los próximos en elegir a sus candidatos. Clinton tenía previsto pasar el miércoles haciendo campaña en Pennsylvania, mientras que Trump tenía un mitin previsto en Maryland, así como Indiana.

Después de su victoria en Nueva York, una entusiasta Clinton dejó claro que se estaba centrando en las elecciones generales, tras una pugna inesperadamente competitiva con Bernie Sanders.

"La carrera por la candidatura está en la recta final, y la victoria está a la vista", declaró Clinton entre los vítores de sus seguidores. Sólo mencionó a Sanders de pasada para hacer una llamada a sus leales partidarios, dejando las palabras duras para Trump y le senador por Texas Ted Cruz, a los que describió como "peligrosos" para Estados Unidos.

También Trump se mostró deseoso de dejar atrás las primarias republicanas. Con al menos 89 delegados neoyorquinos en su haber, insistió en que es "imposible" que ninguno de sus rivales le atrape y advirtió a los líderes del partido en contra de intentar arrebatarle la candidatura en la convención republicana.

El gobernador de Ohio, John Kasich, logró al menos tres delegados. Cruz corría el riesgo de quedarse sin ninguno. Ninguno de los dos tiene opciones matemáticas de conseguir la candidatura republicana antes de la convención de julio, aunque confían en obstaculizar la nominación automática de Trump y sobrepasarle en el congreso del partido.

Cruz mostró la victoria de Trump en Nueva York como poco más que "un político que gana en su estado natal", y después imploró a los republicanos que se unan en su candidatura.

"Debemos unir al Partido Republicano porque hacerlo es el primer paso para unir a todos los estadounidenses", dijo Cruz. El senador, en su primera legislatura en el Congreso nacional y que ha chocado varias veces con su propio partido, sólo ha encontrado un tibio apoyo de la cúpula republicana, que le ve como la única opción de detener a Trump.

La victoria de Clinton aumentó su cuenta de delegados, y ya suma el 80% de lo que necesita para obtener la candidatura demócrata que se le escapó hace ocho años. Dirigiéndose a los leales seguidores de Sanders, Clinton dijo que "es más lo que nos une que lo que nos separa".

Lo sondeos de salida apuntaban a que los demócratas estaban dispuestos a apoyar a quien sea el candidato del partido. Casi 7 de cada 10 partidarios de Sanders en Nueva York dirían que sin duda o probablemente votarían a Clinton si es la candidata final.

Sanders se ganó a los jóvenes y progresistas de Nueva York, como en otras partes del país, pero no lo suficiente como para conseguir la victoria decisiva que necesitaba para cambiar el rumbo de la carrera demócrata. Aun así, el senador por Vermont prometió seguir peleando.

"Tenemos una posibilidad de victoria", dijo en una entrevista con Associated Press. Sin embargo, su asesor principal, Tad Devine, dio más tarde que la campaña tenía previsto "sentarnos y analizar dónde estamos" tras las primarias de la semana que viene.

De los 247 delegados demócratas en juego en Nueva York, Clinton consiguió al menos 135, mientras que Sanders ganó al menos 104.

Trump necesitaba una victoria clara en Nueva York para mantener con vida sus aspiraciones de lograr la candidatura antes de la convención de julio, y acallar a los críticos que dicen que la larga temporada de primarias ha dejado al descubierto grandes deficiencias en su campaña.

Después de pasar meses dependiendo de una pequeña plantilla, el magnate ha empezado a contratar más veteranos experimentados en campañas.

Cruz intenta mantenerse lo bastante cerca en la carrera por los delegados como para forzar una convención abierta en la que se elija al candidato. Su campaña confía en que ha dominado el complicado proceso de ganarse a delegados concretos que podrían votar cambiar su voto al senador de Texas tras una primera ronda de votación en el congreso.

Kasich, el tercer republicano que sigue en la carrera, superó a Cruz el martes y se niega a suspender su campaña pese a ganar sólo en su estado natal.

Aunque Trump presume de llevar nuevos miembros al partido, hace que algunos republicanos teman que su candidatura pueda dividir al partido. Entre los votantes republicanos en Nueva York, casi 6 de cada 10 dijeron que las primarias están dividiendo al partido, según sondeos de salida.

Aun así, unos 7 de cada 10 republicanos neoyorquinos dijeron que la candidatura republicana debería obtenerla el aspirante con más votos en las primarias.

Los sondeos fueron realizados por Edison Research para Associated Press y cadenas de televisión.

Trump lidera ahora la carrera republicana con 845 delegados, por delante de Cruz con 559 y Kasich con 147. Conseguir la candidatura requiere 1.237.

Entre los demócratas, Clinton suma ahora 1.893 delegados ante los 1.180 de Sanders. Esos totales incluyen tanto los delegados asignados por las primarias y asambleas de partido como los superdelegados, cargos del partido que pueden respaldar al candidato que prefieran independientemente de la votación en su estado. La candidatura demócrata se asigna con 2.383 delegados.

Por MARK SHERMAN, Associated Press

WASHINGTON (AP) — La batalla en torno a la inmigración ilegal llega a la Corte Suprema el lunes, en que ese cuerpo comenzará a analizar una disputa que puede afectar a millones de personas que viven en Estados Unidos sin permiso de residencia.

La Corte analizará los programas del gobierno de Barack Obama que podrían dejar en suspenso la deportación de unos 4 millones de personas y darles derecho a trabajar.

Una de esas personas es Teresa García, quien vive en las afueras de Seattle. Se trata de una mexicana que vive sin autorización en Estados Unidos desde hace 14 años. Llegó en el 2002 con una visa de turista y se quedó.

Ya consiguió algunas de las cosas que buscaba. Sus dos hijos mayores se están beneficiando de programas dirigidos a jóvenes que fueron traídos ilegalmente al país cuando eran niños y su hija de 11 años es ciudadana estadounidense.

"Esa es la razón por la que vine, para que mis hijos tuvieran mejores oportunidades, porque aquí es mucho más seguro", declaró García, de 45 años, en una entrevista con la Associated Press.

Ahora García quisiera regularizar su situación y la de su marido, un contador que trabaja como obrero de la construcción y está también en el país ilegalmente.

"Tener un número de Seguro Social, para mí eso representa un futuro mejor. Cuando digo futuro mejor, me refiero a que nos cuesta salir adelante con el escaso dinero que gana mi marido. Pasamos apuros todos los días. Nos cuesta pagar todo", manifestó García.

Programas anunciados por Obama en noviembre del 2014 cobijarían a personas con hijos estadounidenses o que viven en el país legalmente. Esos programas complementan los lanzados en el 2012 por el mandatario que beneficiaron a los hijos de García. Más de 700.000 personas se ampararon en ese alivio. El nuevo programa para los padres de esos jóvenes y el programa ampliado para menores podría cobijar a hasta 4 millones de personas, según el Instituto de Políticas Migratorias, un organismo independiente.

Texas y otros 25 estados acudieron a los tribunales para bloquear esas iniciativas poco después de que fuesen anunciadas y algunas cortes fallaron a su favor. Los programas nunca entraron en vigor.

Los estados, y los legisladores republicanos, afirman que Obama no tiene autoridad para modificar las leyes de inmigración. Al anunciar la segunda tanda de medidas hace 17 meses, Obama dijo que actuaba por su cuenta porque el Congreso no hacía nada por reformar un sistema migratorio que no funciona. El Senado aprobó una reforma, pero la iniciativa fue bloqueada por los republicanos de la Cámara de Representantes.

"Básicamente, consideramos que el presidente no tiene autoridad para tomar estas medidas ejecutivas", expresó el procurador general de Texas Ken Paxton.

Representantes republicanos dicen que Obama se atribuye el derecho a "disponer que millones de individuos pueden vivir, trabajar y recibir beneficios en este país a pesar de que los estatutos federales claramente les prohíben hacerlo".

El gobierno y los defensores de los inmigrantes que no tienen permiso de residencia dicen que las órdenes ejecutivas sobre inmigración no son algo sin precedentes y ni siquiera algo inusual. Afirman que los programas de Obama son una continuación de esfuerzos previos de gobiernos tanto demócratas como republicanos que emplearon la discreción ejecutiva para decidir quiénes deben ser deportados.

El último dictamen importante del principal tribunal del país sobre inmigración, del 2012, le da cierto sustento a esa postura.

"Uno de los aspectos principales del sistema de deportaciones es la amplia discreción que tienen las autoridades de inmigración. Los funcionarios federales deben decidir si tiene sentido iniciar un trámite" de deportación o no, declaró el juez de la Corte Suprema Anthony Kennedy. "La discreción de que gozan las autoridades del servicio de inmigración toma en cuenta consideraciones humanas. Los trabajadores no autorizados que tratan de mantener sus familias, por ejemplo, representan un peligro menor que contrabandistas o personas que cometen delitos graves".

El gobierno y sus partidarios aseguran que los programas en cuestión no ofrecen protección a todo el mundo, sino que se analiza caso por caso. Y la suspensión de las deportaciones es temporal, por tres años.

"No es un status permanente, ni una tarjeta verde (permiso de residencia), ni despeja el camino hacia la ciudadanía. No da derecho a votar. En el mejor de los casos, es una presencia tolerada", afirmó Angela Maria Kelly, experta en inmigración del Center for American Progress.

Los programas, por otro lado, pueden ser revocados por el próximo presidente. Y los aspirantes republicanos a la presidencia han dicho que los dejarán sin efecto si ganan las elecciones de noviembre. Esto podría hacer que la gente que se cobijó en esos programas quede más expuesta a ser deportada si triunfan los republicanos.

Por ello muchos inmigrantes sin permiso de residencia han preferido esperar el resultado de las elecciones antes de buscar ese amparo.

La Corte Suprema podría no tener que analizar el tema de la autoridad ejecutiva si los jueces deciden que Texas y los demás estados no tienen derecho a cuestionar esa atribución en ese tribunal. Semejante salida evitaría a la corte abordar el tema de la inmigración ilegal en momentos en que es previsible un empate 4-4 tras la muerte del juez Antonin Scalia en febrero.

Un dictamen a favor del gobierno despejaría el camino para que los programas entren en vigor en los últimos meses de la presidencia de Obama. Uno en contra, los dejaría sin efecto.

García dice que no ve la hora de solicitar el amparo cuando esté disponible.

Afirma que trabaja como voluntaria en escuelas, enseñando español, ofreciéndose como traductora a los padres de los alumnos y colaborando con una iniciativa de planificación estratégica del distrito escolar. Pero ha rechazado ofrecimientos para ser empleada por el sistema escolar.

De tener el número de Seguro Social que tanto añora, dijo, "empezaría a trabajar ya mismo".

Se espera que la Corte emita un dictamen a fines de junio.

Por PAUL J. WEBER y JIM VERTUNO, Associated Press

AUSTIN, Texas, EE.UU. (AP) — Las autoridades financieras de Texas acusaron de fraude el lunes al fiscal general del estado, Ken Paxton, por atraer inversionistas a una empresa de tecnología antes de haber asumido el cargo. Bill Mateja, abogado de Paxton, dijo que no ha leído la demanda pero que su cliente "niega enfáticamente" haber hecho algo inapropiado.

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) presentó la demanda contra Paxton y ex ejecutivos de Servergy Inc.

Paxton, quien es republicano, ya está siendo procesado en Texas por acusaciones de que desfalcó a acaudalados inversionistas en la compañía en 2011. Paxton se ha declarado inocente de los cargos y se ha negado a renunciar. De ser hallado culpable, podría ser sentenciado a una pena de entre cinco y 99 años de cárcel. Un tribunal de apelaciones de Dallas se encargará del proceso el mes entrante.

La demanda presentada en el tribunal federal del norte de Texas acusa a Paxton de ayudar a recabar 840.000 dólares para Servergy y de haber sido recompensado con 100.000 acciones de la compañía. Los reguladores acusan a Paxton de no divulgarle a los inversionistas su relación con la empresa.

"En ningún momento Paxton reveló el acuerdo para ser compensado por Servergy a pesar de que estaba obligado a hacerlo", dice la demanda.

Paxton gozó de amplio apoyo del movimiento ultraderechista Tea Party y asumió el cargo en enero de 2015. Un año antes, el senador por Texas Ted Cruz, ahora aspirante a la candidatura presidencial republicana, lo calificó de "gran guerrero conservador" y Paxton le ganó por amplia mayoría a un candidato republicano moderado.

Por VIVIAN SALAMA y JILL COLVIN, Associated Press

WASHINGTON (AP) — Donald Trump trataría de obligar a México a pagar por un muro fronterizo amenazando con bloquear los miles de millones de dólares en remesas que envían los inmigrantes desde Estados Unidos a sus familias, de acuerdo con un memorando difundido el martes por su equipo de campaña.

El memorando ofrece nuevos detalles sobre cómo Trump trataría de obligar a México a pagar por el muro de 1.600 kilómetros (1.000 millas) que el magnate ha prometido construir a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos en caso de ser elegido presidente.

Según su propuesta, Trump modificaría una cláusula de la ley antiterrorista Patriot Act para recortar las remesas enviadas a México. Su plan también prohibiría que quienes no sean ciudadanos estadounidenses envíen dinero al extranjero a menos que puedan mostrar documentación que compruebe que se encuentran en el país con autorización legal.

Trump añadió que retiraría la amenaza si México realiza un pago único para financiar el muro.

"Es una decisión fácil para México: realiza un pago único de 5.000 a 10.000 millones de dólares a fin de garantizar que 24.000 millones de dólares sigan fluyendo a su país año tras año", se indica en el memorando.

"Buena suerte con eso", dijo el presidente Barack Obama el martes en respuesta a las preguntas sobre la propuesta del empresario. Durante una sesión informativa a la prensa, Obama advirtió sobre las ramificaciones que tal plan tendría en la economía mexicana que, a cambio, ocasionaría que más inmigrantes traten de cruzar la frontera en busca de empleos.

"La gente espera que el presidente de Estados Unidos y los funcionarios electos en este país atiendan estos problemas con seriedad, que adopten políticas que han sido estudiadas, analizadas y que sean efectivas, y que cuyas consecuencias involuntarias sean tomadas en cuenta", declaró Obama. "Ellos no esperan que salgan nociones sin madurar de la Casa Blanca. No podemos darnos ese lujo".

El empresario calcula que el muro que propone costaría entre 10.000 y 12.000 millones de dólares, y argumenta que protegería al país tanto de la inmigración no autorizada como del ingreso de drogas. El presidente mexicano Enrique Peña Nieto ha dicho que su país no pagará por un muro.

En Estados Unidos viven alrededor de 12 millones de mexicanos, algunos de ellos sin autorización legal, de acuerdo con organizaciones de investigación que estudian las tendencias migratorias. Estos migrantes y los de otros países envían dinero a sus países a través de agencias especializadas o bancos, frecuentemente con el objeto de ayudar a sus familias.

Banxico, el banco central de México, informó que las remesas fueron de casi 24.800 millones de dólares el año pasado, superando por primera vez el petróleo como fuente de ingresos extranjeros. El bloqueo de dichas transferencias significaría un fuerte golpe a la economía mexicana.

El memorando también enlista otras áreas potenciales de ejercer presión, entre ellas aranceles comerciales, la cancelación de visas —incluyendo el tener como blancos a las "visas por negocios y de turistas para personas importantes en la economía mexicana"— y el incremento de las cuotas para visas, que incluiría la tarifa de las credenciales de cruce fronterizo conocidas como visas láser.

El periódico Washington Post fue el primero en informar la difusión del memo el martes, el mismo día que se realizan las elecciones primarias en Wisconsin. Trump se encuentra detrás de su rival Ted Cruz en el estado, de acuerdo con algunos sondeos de opinión recientes.

No es la primera vez que Trump habla de opciones para obligar a México a pagar lo que es su propuesta distintiva de campaña, que lo diferencia de todos los demás.

En un plan de reforma migratoria que dio a conocer la campaña en agosto, se sugiere una serie de opciones para obligar a México a pagar por el muro. Estas incluían confiscar "todas las remesas derivadas de salarios ilegales", aumentar las tarifas por otorgamiento de visas a jefes de empresa y diplomáticos mexicanos —"y de ser necesario cancelarlas"_, aumentar las tarifas sobre cédulas de cruce de la frontera, subir el costo de las visas de trabajo a los mexicanos y las tarifas en los puertos de ingreso entre los dos países.

"Otras opciones son los aranceles y la reducción de ayuda exterior", dice el documento sobre inmigración.

La campaña de Trump no respondió de momento varias preguntas, entre ellas si sigue visualizando la retención de dinero. Tampoco queda claro si Trump pediría opiniones al Congreso. El magnate y otros republicanos han criticado desde hace tiempo a Obama por recurrir demasiado a decretos del poder ejecutivo para abrirle camino a su agenda.

Bajo la ley Patriot Act, se requiere una identificación emitida por el gobierno para hacer transferencias rutinarias de dinero en Estados Unidos. Para transacciones fuertes, pueden ser solicitados más documentos o identificaciones.

De acuerdo con Matt Chandler, un ex subjefe de personal del Departamento de Seguridad Nacional, las instituciones financieras deben conocer a sus clientes y se les exige que compartan rutinariamente información con el gobierno para garantizar que sus servicios bancarios no son usados para lavado de dinero o para dar fondos al terrorismo.

El muro es la propuesta política característica de Trump —y la sola mención de la palabra causa vítores y aplausos en sus actos de campaña, donde sus partidarios en ocasiones visten camisetas y disfraces de un muro. Trump suele encabezar sesiones de preguntas y respuestas en las que pregunta a sus seguidores quién pagará por el muro.

"¡México!", gritan en respuesta.

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