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Niños (16)

(HealthDay News) -- Un trampolín quizá haga que sus hijos den saltos de alegría, pero la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (American Academy of Orthopaedic Surgeons) recuerdan a los padres sobre los peligros potenciales.

En 2015, en Estados Unidos ocurrieron más de 295,000 lesiones tratadas médicamente en trampolines. Éstas incluyeron casi 103,000 visitas al departamento de emergencias, según la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE. UU.

"Queremos que los niños disfruten del ejercicio y de la actividad física, sobre todo en los meses de verano, pero los padres y los cuidadores deben conocer los peligros de los trampolines y el riesgo de lesiones graves, sobre todo en los niños muy pequeños", señaló en un comunicado de prensa del grupo de cirujanos la Dra. Jennifer Weiss, vocera de la academia.

"Los niños menores de 6 años son menos propensos a tener la coordinación, la conciencia corporal y los tiempos rápidos de reacción necesarios para mantener sus cuerpos, huesos y cerebros seguros en los trampolines", comentó Weiss, cirujana ortopédica pediátrica en Los Ángeles.

Las lesiones en el trampolín más comunes son torceduras y fracturas provocadas por caídas en la colchoneta, el marco o los resortes del trampolín; choques con otros usuarios; acrobacias que salen mal; y caídas desde el trampolín al suelo o a otras superficies duras, según la comisión de seguridad.

El grupo de cirujanos ofrece las siguientes pautas de seguridad para los trampolines:

  • No permita que niños menores de 6 años usen los trampolines. El trampolín debe ser usado solo por una persona a la vez. Coloque la superficie de saltar del trampolín a nivel del suelo. Quite las escaleras de los trampolines después de usarlas para prevenir que los niños pequeños los usen sin supervisión.
  • Inspeccione el equipamiento con regularidad, y tire el equipamiento roto o dañado si no puede conseguir partes de repuesto.
  • No confíe en las redes de seguridad para que prevengan las lesiones, dado que la mayoría de las lesiones ocurren en la superficie del trampolín. Revise que las barras de respaldo, las cuerdas y las superficies de aterrizaje circundantes tengan un acolchado protector adecuado que esté en buenas condiciones.
  • Se necesita una cuidadosa supervisión adulta y unas medidas de seguridad adecuadas para usar los trampolines en educación física, gimnasia competitiva, entrenamiento de clavados y actividades similares.

Debe haber observadores cuando los participantes salten. No permita las volteretas ni las maniobras muy riesgosas a menos que haya una supervisión adecuada, instrucciones y equipamiento protector, como arneses.

(HealthDay News) -- Antes de que su familia saque los trajes de baño este Día de los Caídos, haga un repaso sobre la seguridad en el agua, por el bien de sus hijos.

Aquí dispone de algunos consejos de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) sobre cómo asegurarse de que los niños estén protegidos mientras pasan el verano en o cerca de piscinas, lagos y océanos:

  • No deje a los niños solos en el agua, y asegúrese de que un adulto responsable los vigile de cerca.
  • La "supervisión de contacto" (estar a un brazo de distancia como máximo de un niño dentro del agua) es especialmente importante para los niños menores de 5 años y de los que tengan menos experiencia nadando.
  • Aunque haya un salvavidas cerca, esta persona no debería distraerse con el smartphone u otras actividades, como leer o jugar a las cartas.
  • Las vallas que rodean las piscinas deberían tener al menos 4 pies de alto (1.22 metros) y proteger todos los lados. Asegúrese de que un niño pequeño no pueda pasar por ningún hueco.
  • Si su casa sirve como cuarta pared alrededor de la piscina, tenga en cuenta que los niños podrían acceder por las ventanas, las puertas y las puertas de las mascotas. Las puertas se pueden proteger con alarmas, y los protectores de seguridad para las ventanas pueden evitar que los niños las usen para salir.
  • Tenga el equipamiento de rescate a mano: un palo largo con un gancho en el extremo (un gancho tipo ovejero), un salvavidas y un teléfono móvil.
  • Los flotadores inflables, que sirven como ayuda para nadar, no son parte del equipo de rescate. No los use en lugar de los chalecos salvavidas aprobados.
  • Sea consciente de que la absorción de los drenajes en una piscina o spa puede ser peligrosa, y repárelos cuando sea necesario.
  • Si da un paseo en barco, asegúrese de que los niños lleven los chalecos salvavidas bien ajustados en todo momento.
  • Enseñe a su hijo a no tirarse de cabeza al agua sin el permiso de un adulto que se haya asegurado de que la profundidad es segura.

No permita que naden en el océano a menos que tengan el chaleco salvavidas. Y enseñe a sus hijos a escapar de las corrientes de resaca nadando en paralelo a la orilla hasta que sea seguro nadar de vuelta a la orilla.

(HealthDay News) -- Aunque cortar el césped ha sido una fuente de ingresos para los jóvenes durante mucho tiempo, los expertos advierten que las cortadoras de césped son un riesgo de seguridad importante para los niños y adolescentes.

"Tenemos que recordar a la gente que se trata de máquinas peligrosas, y las consecuencias son devastadoras", dijo Mariano Garay, estudiante de medicina de cuarto año en la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania, en un comunicado de prensa de la universidad. Garay ha estudiado las lesiones de los niños y adolescentes con las cortadoras de césped.

Aproximadamente 13,000 niños recibieron tratamiento por lesiones con cortadoras de césped en los departamentos de emergencias de EE. UU. en 2015, indicaron los investigadores. Y los niños y adolescentes no son los únicos en riesgo por las cortadoras de césped. Más de 68,000 adultos acabaron en emergencias ese año por estas máquinas.

Un estudio de casi 200 pacientes de hasta 18 años de edad encontró que más de la mitad de los hospitalizados con lesiones por las cortadoras de césped sufrieron una amputación, normalmente en las extremidades inferiores.

"La cuchilla está tan afilada y va tan rápido que las partes del cuerpo no puedan contrarrestar eso", dijo Amy Morgan, jefa del Programa de prevención de traumatismos y lesiones pediátricas del Hospital Pediátrico de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Los niños de hasta 6 años de edad deberían mantenerse en interiores cuando alguien esté cortando el césped, según la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP).

"La cortadora emite un ruido fuerte y la persona que la usa no siempre ve o escucha a un niño pequeño que pueda ir corriendo y ponerse delante o esconderse detrás", dijo Morgan. "Los niños de esa edad dan por sentado que los adultos los están cuidando, pero los adultos que están cortando el césped están concentrados en esa tarea. Es un escenario preparado para las lesiones".

Los niños pequeños también pueden lesionarse con los palos, las piedras y otros objetos que salgan volando por la acción de la cortadora. Es una buena idea caminar por el patio antes de cortar el césped y asegurarse de que no haya juguetes u otros escombros, sugirió Morgan.

También recordó a los adultos que las cortadoras de césped no son vehículos recreativos. "Nunca permita a un niño (ni a otro adulto) montar en una junto con usted. Vemos con frecuencia a menores con lesiones graves por eso".

En la mayoría de los casos, los niños mayores de 12 años pueden usar un cortacésped de los que se empujan de forma segura, y los adolescentes de a partir de 16 años pueden usar con seguridad un tractor cortacésped, según la AAP.

Pero es importante que los padres evalúen la coordinación, el nivel de madurez y el juicio de su hijo.

"En las comunidades suburbanas, una cortadora de césped es una de las máquinas más grandes alrededor de la casa que un niño puede usar", dijo Morgan. "Es importante que los adultos enseñen a sus hijos cómo usarla con seguridad y que les supervisen hasta que sientan que la pueden usar de forma responsable".

(HealthDay News) -- En un primer estudio, los investigadores dicen que pueden predecir si algunos bebés menores de 1 año realmente desarrollarán autismo en el segundo año.

La nueva técnica experimental, mediante el uso de exámenes cerebrales estándar, está diseñada para centrarse solamente en los recién nacidos que se sabe que tienen un riesgo alto de autismo porque tienen un hermano mayor que lo padece.

Pero el descubrimiento diagnóstico aborda un problema clave que ha confundido a cualquier esfuerzo por evaluar de forma efectiva el autismo lo más pronto posible: los bebés normalmente no muestran señales externas claras del trastorno hasta el final de su segundo año de vida.

Al usar escáneres que permiten ver el tamaño cambiante, el área de la superficie y el grosor de ciertas partes de la corteza cerebral de un bebé cuando cumple 6 meses y 12 meses de edad, los investigadores encontraron que podían predecir el riesgo de autismo con una precisión del 90 por ciento.

"Estos hallazgos sugieren una cascada de cambios cerebrales en los primeros dos años de vida que resultan en la emergencia del autismo al final del segundo año", explicó el autor principal del estudio, el Dr. Joseph Piven, director del Instituto Carolina para las Discapacidades del Desarrollo de la Universidad de Carolina del Sur, en Chapel Hill.

Piven y su equipo informaron de sus hallazgos en la edición del 15 de febrero de la revista Nature.

El nuevo método de evaluación se probó en aproximadamente 150 bebés, más de 100 de los cuales se consideraba que tenían un riesgo alto de desarrollar autismo por sus antecedentes familiares.

Piven indicó que los recién nacidos que tienen hermanos mayores a los que ya se les ha diagnosticado autismo se enfrentan a un riesgo cinco veces más alto de desarrollar autismo ellos mismos.

Los escáneres de IRM se realizaron a los bebés cuando tenían 6 meses, 1 año y 2 años de edad. Se trata de un periodo de tiempo en que los síntomas obvios de autismo son pocos, a pesar de las posibles evidencias de disfunción motora y/o mental.

Las medidas cerebrales clave se introdujeron luego en un algoritmo creado por una computadora, que generó puntuaciones de predicción de autismo basándose en dos observaciones: En primer lugar, los bebés que desarrollan autismo a los 2 años parecen tener un crecimiento relativamente alto de la superficie del cerebro entre los 6 meses y el primer año de vida.

La segunda observación fue que el crecimiento alto del área de la superficie cerebral el primer año está asociado con un tamaño cerebral más grande en general en el segundo año de vida. Este crecimiento excesivo del cerebro es un marcador establecido del riesgo de autismo, indicaron los investigadores.

Los resultados: el programa de computadora pudo predecir con precisión el autismo en 8 de cada 10 de esos bebés que desarrollaron autismo a los 2 años de edad.

Además, el método fue casi perfecto a la hora de predecir qué bebés de alto riesgo no desarrollarían autismo a los 2 años de edad.

"Este hallazgo", dijo Piven, "sugiere que en el futuro, las imágenes cerebrales a una edad temprana podrían predecir el riesgo posterior de autismo e identificar a los bebés que podrían beneficiarse de intervenciones más intensivas antes de que los síntomas emerjan, y durante un tiempo en que el cerebro presenta la mayor maleabilidad".

Aun así, Piven advirtió que los hallazgos son "experimentales" y deben replicarse con más investigaciones.

También indicó que aunque la técnica de evaluación supere el escrutinio, habrá una serie de nuevos problemas que tendrán que abordarse antes de que dicho diagnóstico temprano pueda ofrecerse de forma generalizada.

Por ejemplo, comentó Piven, "no tenemos datos todavía de cómo reaccionarían las familias a esta información".

Y añadió que "no hay tratamientos aceptados en este campo para los bebés [a los que se considera] presintomáticos con respecto al autismo. Así que hay toda una serie de cuestiones que deben resolverse antes de que esto esté disponible".

Aun así, Mathew Pletcher, vicepresidente y director de descubrimientos genómicos de Autism Speaks en la ciudad de Nueva York, consideró que la investigación es esperanzadora porque "proporcionar un diagnóstico temprano y preciso del autismo es fundamental para asegurarse de que se obtengan los mejores resultados".

"[Y] cuanto antes pueda empezar la terapia un individuo", dijo, "mayor beneficio recibirá gracias al mismo a lo largo de toda su vida".

"Por supuesto", añadió Pletcher, "este trabajo inicial debe repetirse con un grupo mayor de individuos. Pero si resulta ser cierto, el algoritmo predictivo desarrollado por el proyecto podría ser de gran ayuda para las poblaciones con un riesgo particularmente alto, como los hermanos pequeños de individuos a los que se ha diagnosticado autismo".

"[Pero] debido al costo y a la dificultad de esta técnica de evaluación, sería difícil traducirla en una prueba para el autismo para la población general", comentó.

(HealthDay News) -- No hay evidencias de que los cigarrillos electrónicos estén reduciendo el tabaquismo en los adolescentes... y de hecho, podría estar impulsando a niños que de otra forma nunca habrían fumado, sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores dijeron que los hallazgos aumentan las preocupaciones sobre el uso de los cigarrillos electrónicos en los adolescentes.

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos con pilas que administran nicotina, junto con saborizantes y otras sustancias químicas, a través de un vapor, en lugar de humo de tabaco. Con frecuencia se mercadean como una alternativa más "segura" a fumar, y como un puente hacia el abandono del hábito.

Pero en realidad se sabe poco sobre sus efectos en la salud, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.

En años recientes, la popularidad de los dispositivos se ha disparado entre los niños de EE. UU. Un informe federal encontró que entre 2013 y 2014, el uso de los cigarrillos electrónicos se triplicó entre los estudiantes de escuela secundaria e intermedia en todo el país.

La cantidad que fuman cigarrillos también ha seguido en declive. Y algunos han planteado que el aumento en el uso de cigarrillos electrónicos de los niños podría en realidad estar impulsando el descenso en su tasa tabaquismo, señaló Lauren Dutra, investigadora líder del nuevo estudio.

Pero según sus hallazgos, dijo que no es así.

"No encontramos evidencias en respaldo de esa idea", comentó Dutra, que era becaria del Centro de Investigación y Educación sobre el Control del Tabaco de la Universidad de California, en San Francisco, cuando se realizó el estudio.

De hecho, el estudio encontró que muchos niños que usaban cigarrillos electrónicos nunca habían fumado, y en realidad tenían un "riesgo bajo" de comenzar a hacerlo.

"No son los niños que normalmente anticiparíamos que comenzaran a fumar", dijo Dutra, que ahora es científica social de RTI International, un grupo de investigación sin fines de lucro.

Los hallazgos del estudio se basan en una encuesta federal continua que sigue el uso de tabaco en niños de EE. UU. de sexto a duodécimo cursos.

En general, las tasas de estudiantes que fumaban se redujeron entre 2004 y 2014, de casi un 16 a poco más de un 6 por ciento. El declive fue constante, sin señales de acelerarse después de 2009, cuando los cigarrillos electrónicos entraron en escena.

Si los dispositivos de verdad estuvieran alejando a los niños de los cigarrillos, se esperaría ver una aceleración en el declive del tabaquismo, planteó Dutra.

En lugar de ello, los investigadores dijeron que encontraron evidencias de que los cigarrillos electrónicos están atrayendo a niños que serían poco propensos a usar tabaco.

La cantidad de niños de EE. UU. que usan solo cigarrillos electrónicos aumentó en la etapa final del periodo del estudio. En 2014, un 6.5 por ciento de los estudiantes dijeron que habían utilizado los dispositivos pero nunca habían fumado.

Y el estudio encontró que la mayoría de esos jóvenes no tenían los factores de riesgo que por lo general se vinculan con fumar cigarrillos, como vivir con un fumador o pensar que fumar hace que una persona "parezca chévere".

Pero si los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco, ¿qué daño hacen?

"Uno es que los niños que usan cigarrillos electrónicos son más propensos a comenzar a fumar cigarrillos", dijo Thomas Wills, profesor del Centro Oncológico de la Universidad de Hawái, en Honolulu.

"Está claro que los cigarrillos electrónicos funcionan como un portal para fumar", añadió Wills, autor de un editorial publicado junto con la investigación.

Además, dijo, algunos estudios han vinculado los cigarrillos electrónicos con el asma en los adolescentes. El motivo no está claro, pero potencialmente se relaciona con los "productos de combustión" de los saborizantes y la base de propilenglicol de los dispositivos, comentó Wills.

Y por supuesto, los cigarrillos electrónicos contienen nicotina, una droga altamente adictiva, apuntaron tanto Wills como Dutra.

El informe aparece en la edición en línea del 23 de enero de la revista Pediatrics.

Un estudio distinto en la misma edición de la revista señaló otras preocupaciones.

El estudio, de Zewditu Demissie de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. y sus colaboradores, encontró que los niños de EE. UU. que usaban solo cigarrillos electrónicos muestran unas tasas elevadas de conductas "riesgosas", como tener múltiples relaciones sexuales o abusar de la marihuana o de los analgésicos recetados.

Entre los adolescentes del estudio que "vapeaban", las tasas de esos riesgos de salud no eran tan altas como las de los fumadores. Pero eran más altas que las de los niños que no usaban productos relacionados con el tabaco.

Sin embargo, el estudio no prueba que los cigarrillos electrónicos provocaran que los niños tomaran riesgos de salud, escribieron los investigadores.

Wills dijo que, por un lado, los cigarrillos electrónicos podrían atraer a niños que sienten cierta atracción por "cosas riesgosas".

Pero, añadió, los estudios sugieren que los cigarrillos electrónicos pueden fomentar al menos un hábito malsano: el de fumar.

El año pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. prohibió la venta de cigarrillos electrónicos a menores de edad, después de que muchos estados del país ya lo habían hecho. Pero Dutra señaló que es poco probable que eso sea suficiente.

"Los cigarrillos se han restringido para las personas de a partir de 18 años de edad durante mucho tiempo, pero los niños siguen consiguiéndolos", anotó.

Los cigarrillos electrónicos son atractivos para los niños porque están saborizados, con sabores atractivos como "pastel de cumpleaños", dijo Dutra.

"No saben como un cenicero", comentó Dutra. "Saben bien".

Anotó que los reguladores no han tomado medidas para abordar los sabores "para niños" de los dispositivos, los anuncios de televisión ni las afirmaciones de salud.

Si los cigarrillos electrónicos animan a algunos niños a probar los cigarrillos, ¿por qué siguen bajando las tasas de tabaquismo? Según Dutra, las cifras federales más recientes (de 2015) sugieren que el declive se está estancando, y las tasas de tabaquismo en realidad podrían estar subiendo ligeramente entre los niños de secundaria.

(HealthDay News) -- Una mezcla de circuitos cerebrales se encuentra alterada en las personas que tartamudean, indica una nueva investigación.

Usando una técnica de imagen que observa al metabolismo de las células cerebrales, los científicos se enteraron de que cambios en áreas que tienen que ver con el habla, la atención y la emoción están vinculados con la tartamudez.

La tartamudez se caracteriza por una repetición involuntaria de ciertos sonidos, sílabas o palabras al hablar.

El método de imagen utilizado en el estudio se conoce como una espectroscopia por resonancia magnética (ERM) de protón. "Es una medida fundamental de la densidad del tejido [nervioso] en esos circuitos, que parece que no se han desarrollado de forma adecuada", dijo el autor del estudio, el Dr. Bradley Peterson, director del Instituto de la Mente en Desarrollo del Hospital Pediátrico de Los Ángeles.

"Además, el [alcance] de las anomalías también parece relacionarse con la gravedad de la tartamudez", añadió. "Esto ofrece un importante mapa de las intervenciones en desarrollo".

La tartamudez, que comienza típicamente entre los 2 y los 5 años de edad, afecta a alrededor de un 1 por ciento de la población del mundo, según la Asociación Nacional de la Tartamudez (National Stuttering Association). Más chicos que chicas son afectados, pero hasta un 80 por ciento de los niños en edad preescolar que tartamudean al final lo superan. Varias formas de terapia del habla pueden mejorar la afección.

Peterson y su equipo realizaron las imágenes de ERM de protón en los cerebros de 47 niños y 47 adultos, incluyendo a personas que tartamudeaban y a personas que no lo hacían.

Los investigadores encontraron que las regiones cerebrales afectadas vinculadas con la tartamudez incluían una red de producción del habla; la llamada red neuronal por defecto, que tiene que ver con la regulación de la atención; y la red emocional y de la memoria, que está involucrada con la regulación de la emoción.

A diferencia de investigaciones anteriores, que usaron una técnica de imágenes conocida como IRM funcional, este estudio, que es el primero de su tipo, "ofrece una fuente de información distinta sobre el cerebro", señaló Peterson, que también es director de la división de psiquiatría infantil y adolescente de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California.

"Esto realmente corroboró lo que anticipábamos encontrar", dijo. "Pero me sorprendió la robustez de los hallazgos. Creo que esta modalidad de imágenes es muy potente".

Jane Fraser, presidenta de la Fundación Americana de la Tartamudez, anotó que las investigaciones anteriores también habían establecido una conexión entre la tartamudez y las emociones, como la ansiedad.

"Así que aquí no hay nada nuevo, pero lo que es interesante es esta nueva visión al respecto", dijo. "Las personas comienzan a ver que el cerebro completo participa" en la tartamudez.

Fraser criticó la designación que hizo la investigación de la tartamudez como un trastorno "neuropsiquiátrico", planteando en su lugar que se trata de un trastorno del desarrollo, dado que ocho de cada 10 niños afectados al final superan la afección al crecer.

"Creo que uno de los mensajes es que la intervención temprana es importante", dijo Fraser. "El otro es que no creo que el niño esté condenado a nada, sin importar lo que sea, porque sabemos que la plasticidad del cerebro ofrece mucha esperanza".

(HealthDay News) -- La alta ingesta de sal de los niños estadounidenses los pone en riesgo de enfermedad cardiaca en un momento posterior de la vida, advierte un nuevo estudio.

Casi un 90 por ciento de los niños de EE. UU. consumen una cantidad mayor de sal de la recomendada para su edad, descubrieron investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

El pan, la pizza, los fiambres, los refrigerios procesados y las sopas ricos en sodio son los principales culpables, según el informe.

"Ya sabemos que casi todos los estadounidenses, independientemente de la edad, la raza y el sexo consumen más sodio que el que se recomienda para una dieta saludable, y la ingesta excesiva es muy preocupante en unos jóvenes en particular", dijo la autora principal, Zerleen Quader, analista de datos de la División de Prevención de la Enfermedad Cardiaca y el Accidente Cerebrovascular de los CDC.

Los investigadores analizaron datos de 2011-2012 de más de 2,100 niños de 6 a 18 años de edad de todo el país. La ingesta promedio de sal de los niños fue de 3,256 miligramos (mg) al día, sin incluir la sal de mesa, encontraron los investigadores.

La ingesta recomendada de sal para los niños varía entre 1,900 y 2,300 mg al día, dependiendo de la edad.

Los investigadores también encontraron que los niveles promedio de ingesta de sal fueron particularmente altos entre los adolescentes de 14 a 18 años, con 3,565 mg al día.

Las chicas tenían una ingesta mucho más baja que los chicos, de 2,919 mg al día frente a 3,584 mg al día, según el informe.

¿Cuándo y dónde consiguen los niños toda esa sal?

La cena conformaba alrededor de un 39 por ciento de la ingesta de sal de los niños, y el almuerzo un 31 por ciento, encontró el estudio. El desayuno ofrecía alrededor de un 15 por ciento de la ingesta de sal, lo mismo que los refrigerios.

Diez tipos de alimentos conformaban casi la mitad de la ingesta de sal de los niños: la pizza, los platos combinados mexicanos, los emparedados (incluyendo las hamburguesas), los panes, los fiambres, las sopas, los refrigerios salados, el queso, la leche sin sabores y las aves, apuntaron los investigadores.

Los alimentos comprados en los supermercados proveyeron un 58 por ciento de la ingesta diaria de sal de los niños. La comida rápida y la pizza contribuyeron un 16 por ciento, y las cafeterías escolares un 10 por ciento, según el estudio.

Los resultados se publicaron el 3 de noviembre en la revista Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics.

"Con la excepción de la leche sin sabores, que contiene sodio de forma natural, las principales 10 categorías que contribuyeron a la ingesta de sodio de los niños en edad escolar de EE. UU. en 2011-2012 estaban conformadas por alimentos en que el sodio se añade durante el procesamiento o la preparación", apuntó Quader en un comunicado de prensa de la revista.

Se sabe que la sal puede aumentar la presión arterial en algunas personas. Investigaciones anteriores indican que uno de cada diez niños de 8 a 17 años de edad ya tiene una presión arterial superior a lo normal, lo que aumenta su riesgo de hipertensión en la adultez. La hipertensión (una presión arterial alta) aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca.

"Reducir el sodio se considera como una estrategia clave de salud pública para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en todo el país, y este estudio es el más reciente en los esfuerzos continuos de los CDC de monitorizar el consumo de sodio", dijo Quader.

Pero controlar el consumo de sal puede ser difícil, anotaron los investigadores. En última instancia, la sal se debe reducir a lo largo del suministro de alimentos de EE. UU., señaló Quader.

Pero para las familias, la mejor forma de reducir la ingesta de sal es revisar el panel de datos nutricionales en los paquetes y buscar versiones sin sal añadida o bajas en sodio, planteó Quader. Los alimentos con menos de 140 mg por porción se consideran bajos en sodio.

Alimente también a sus hijos con una dieta rica en frutas y verduras frescas sin sodio ni salsas añadidas. Y puede solicitar la información nutricional en los restaurantes para encontrar opciones más saludables, sugirió Quader.

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(HealthDay News) -- Un número cada vez mayor de niños estadounidenses con dolores de cabeza están visitando los departamentos de emergencias pediátricas y siendo hospitalizados, según unos investigadores.

Los investigadores del Hospital Pediátrico de Pittsburgh observaron las visitas relacionadas con el dolor de cabeza realizadas a su sala de emergencias entre 2007 y 2014. Todos los niños tenían entre 4 y 20 años de edad.

Las visitas por dolor de cabeza se duplicaron, desde un 2 por ciento a más de un 4 por ciento de todas las visitas, dijeron los investigadores.

Las tasas de admisión al hospital de los niños con dolores de cabeza aumentaron desde un 10 por ciento hasta un 24 por ciento, encontró el estudio. Las chicas eran más propensas a ser hospitalizadas que los chicos.

El estudio fue presentado el viernes en la reunión anual de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP), en San Francisco.

Los resultados del estudio sugieren que los dolores de cabeza son un problema creciente para los pacientes y el sistema de atención de la salud.

"No es poco común ver a pacientes y a padres que han faltado muchas veces a la escuela o al trabajo por sus dolores de cabeza crónicos", indicaron los autores del estudio.

Pero sigue habiendo una gran pregunta. ¿Por qué están en aumento las visitas a emergencias y las hospitalizaciones relacionadas con el dolor de cabeza?

"Nuestros hallazgos muestran una tendencia preocupante, y tenemos que averiguar por qué tantos niños acaban en los hospitales con dolores de cabeza", dijo en un comunicado de prensa de la AAP la coautora del estudio, la Dra. Regina Toto, residente pediátrica jefa del hospital.

Los hallazgos presentados en reuniones médicas generalmente se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

(HealthDay News) --

A pesar de que se han realizado advertencias durante décadas con la campaña "Back to Sleep" (A dormir boca arriba), muchos padres siguen poniendo a los bebés a dormir de maneras que aumentan el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), según un nuevo estudio.

Cada año, en Estados Unidos, cerca de 3,500 bebés mueren de forma súbita, sin una razón clara, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. La mayoría de esas muertes se etiquetan como SMSL, un fenómeno que los investigadores todavía no comprenden completamente.

Una cosa que está clara es que el ambiente en el que duerme el bebé es clave. Desde los años 90, los médicos y los expertos en salud pública han animado a los padres a que pongan a sus bebés boca arriba al dormir, a sacar la ropa de cama blanda fuera de la cuna, y a tomar otras medidas "para dormir con seguridad".

El nuevo estudio, publicado el 15 de agosto en la revista Pediatrics, sugiere que el mensaje no está llegando.

"Lo que hemos descubierto es preocupante", dijo el investigador principal, el Dr. Ian Paul, profesor de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania, en Hershey, Pensilvania.

A diferencia de estudios anteriores que habían dependido de encuestas a los padres, este usó cámaras de video para registrar lo que los padres realmente hacían en casa. (Se grabaron los videos con el conocimiento de los padres).

Resultó que casi todos los padres ponían a los bebés a dormir con cosas en la cuna que pueden aumentar las probabilidades de SMSL, incluyendo almohadas, ropa de cama suelta y "protectores acolchados".

Y se colocó a entre un 14 por ciento y un tercio de los bebés apoyados sobre su vientre o de lado al dormir, en lugar de ponerlos boca arriba.

Paul dijo que podría haber varias explicaciones.

"Una podría ser la falta de conocimiento de los padres", dijo. "Otra podría ser que los padres piensen que esto [el SMSL] no les va a pasar a ellos. Y también está el hecho de que los padres de los bebés pequeños están exhaustos".

Los padres solo quieren que su bebé esté cómodo, y para que todos puedan dormir algo, muchos los ponen en posiciones peligrosas, como puede ser en la cama con ellos.

La Dra. Deborah Campbell, directora de neonatología del Hospital Pediátrico del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York, dijo que "creo que este estudio llega a la realidad de lo que es ser padre de un bebé pequeño".

Campbell, que no participó en el estudio, dijo que a todo el mundo le gustaría que los padres siguieran las recomendaciones de salud pública para prevenir el SMSL. Pero la vida real es complicada, añadió.

Además, dijo Campbell, el mensaje de salud pública puede quedar diluido por los mensajes de las tiendas. "Entras en cualquier tienda de bebés y se ven estos productos, como los protectores acolchados", dijo.

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) aconseja que no se usen productos como los protectores acolchados y los cojines posicionadores para bebés, porque no hay evidencias de que protejan a los bebés, y quizá los pongan en riesgo de asfixia.

Paul se mostró de acuerdo en que el mercadeo de la tiendas es un problema. "Hay una gran cantidad de mensajes confusos", dijo.

El estudio incluyó a 160 familias que se mostraron de acuerdo con que se colocara un equipo de video en la habitación donde dormía su bebé. Se hicieron grabaciones 3 noches, cuando los bebés tenían 1 mes, 3 meses y 6 meses de edad.

En general, encontró el estudio, se puso a dormir al 21 por ciento de los bebés de 1 mes en una superficie que no se considera segura, como la cama de los padres, un asiento de coche o un balanceador para bebés. Y el 91 por ciento durmieron con objetos no seguros, como almohadas, peluches, protectores acolchados y cojines posicionadores.

Y aunque se puso a dormir boca arriba al 86 por ciento, eso cambió a medida que pasó el tiempo: a los 6 meses de edad, se colocó a un tercio de los bebés apoyados sobre la barriga o de lado, revelaron los videos.

Además, era habitual que se moviera a los bebés (especialmente a los de 1 mes de edad) durante la noche. Y casi siempre terminaban en la cama de los padres o en otra posición arriesgada.

Eso, según Paul, es un indicador de que se han impuesto el cansancio de los padres y el deseo de hacer que sus bebés se sientan cómodos.

Campbell se mostró de acuerdo y también señaló que ya que las cesáreas son tan habituales, a muchas madres de bebés de 1 mes de edad les resulta físicamente difícil levantarse por la noche.

Cualquiera que sean las razones para los hallazgos del estudio, dijo Paul, está "claro" que los mensajes sobre la seguridad para dormir no están funcionando lo suficientemente bien.

Paul y Campbell dijeron que los pediatras y los padres deberían seguir hablando sobre el tema durante los chequeos de rutina y a lo largo de toda la infancia, y no solamente cuando son recién nacidos.

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