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Mujer (24)

(HealthDay News) -- Las madres embarazadas con apnea del sueño podrían tener un riesgo más alto de complicaciones del embarazo, estadías hospitalarias más prolongadas y admisión a la UCI que las que no sufren del trastorno del sueño, sugiere un estudio reciente.

El estudio de más de 1.5 millones de mujeres de EE. UU. encontró que la apnea del sueño estaba vinculada con unas probabilidades significativamente más altas de problemas como la insuficiencia cardiaca, la histerectomía, la preeclampsia y la diabetes gestacional.

Los hallazgos podrían sorprender incluso a los médicos, apuntó la autora líder del estudio, la Dra. Ghada Bourjeily.

"Cuando las personas piensan en la apnea obstructiva del sueño, por lo general piensan en hombres mayores", dijo Bourjeily, profesora asociada de medicina en la Universidad de Brown en Providence, Rhode Island.

Es verdad que los hombres son más propensos a desarrollar la afección, pero los cambios fisiológicos del embarazo podrían también provocar apnea del sueño, dijeron los investigadores en las notas de respaldo. Pero con frecuencia no se diagnostica.

Las personas con la afección sufren de interrupciones de la respiración durante el sueño, a veces cientos de veces por noche, lo que priva al cerebro y a otras partes del cuerpo de oxígeno.

El riesgo de la afección aumenta con la edad y el peso. Más o menos la mitad de las personas con apnea tienen sobrepeso, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.

El estudio "abre la puerta a una forma de mejorar potencialmente la salud materna e infantil", planteó la Dra. Jill Rabin, jefa conjunta de atención ambulatoria en los programas de salud de las mujeres de Northwell Health en New Hyde Park, Nueva York.

Rabin, que no participó en el estudio, dijo que el vínculo tiene sentido.

"Si una mujer no recibe suficiente oxígeno" eso podría ayudar a explicar afecciones de salud como la enfermedad cardiaca, dijo.

En el estudio, los investigadores analizaron los expedientes de embarazos de 2010 a 2014 de una base de datos nacional de más de 1.5 millones de mujeres. Menos del 1 por ciento habían sido diagnosticadas con apnea del sueño, dijeron.

Tras tomar en cuenta la obesidad y otros factores de riesgo, los investigadores encontraron que las mujeres con apnea del sueño tenían casi tres veces más probabilidades de ser admitidas a la UCI que las que no tenían la afección. Y sus estadías en el hospital tuvieron una duración promedio de cinco días, en lugar de tres.

Las mujeres con apnea del sueño también tenían más de cinco veces más probabilidades de sufrir de inflamación de los pulmones (edema pulmonar), y más o menos 3.6 veces más probabilidades de presentar insuficiencia cardiaca congestiva. Además, esas mujeres tenían el doble de probabilidades de necesitar una histerectomía, encontró el estudio.

"No podemos afirmar que la apnea del sueño esté provocando esas asociaciones, así que debemos tener cuidado al interpretar esto, pero sin duda está asociado", dijo Bourjeily.

No había información disponible sobre si la afección se trató o no, y Bourjeily reconoció que esa es una limitación del estudio.

Ahora, los investigadores están explorando qué podría explicar los vínculos entre la apnea del sueño y las complicaciones del embarazo, y si el tratamiento puede mejorar los resultados.

¿Cuál es el consejo de los expertos? Intente alcanzar un peso sano antes de quedar embarazada, sugirió Bourjeily. Es posible que eso reduzca los riesgos de complicaciones.

"La obesidad en sí es un factor de riesgo de la apnea del sueño", señaló.

Rabin comentó que si una mujer está embarazada y su pareja le dice que ronca, se lo debe mencionar al médico. "Quizá valga la pena indagar", dijo Rabin. Apuntó que remitiría a una paciente de la que sospechara que tiene apnea del sueño a un especialista del sueño o a un especialista pulmonar.

Un dispositivo respiratorio llamado PPCVR (presión positiva continua en las vías respiratorias) y otros tratamientos pueden ayudar a los pacientes a dormir mejor, según Bourjeily. Cuando el sueño mejora, lo mismo sucede con la calidad de vida, afirmó.

Bourjeily presentó los hallazgos el lunes en la reunión anual de la Sociedad Torácica Americana (American Thoracic Society) en Washington, D.C. Las investigaciones presentadas en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

 (HealthDay News) -- Algunas mujeres realmente quieren dar a luz en casa, pero para ciertas futuras madres, esa opción puede resultar arriesgada, sugiere un nuevo estudio.

Hay mujeres que tienen problemas que pueden aumentar los riesgos del embarazo, pero que de cualquier forma es probable que tengan buenos resultados al dar a luz en casa o en un centro de partos. Esos problemas incluyen tener más de 35 años, tener sobrepeso o ya haber tenido un parto vaginal tras una cesárea, dijeron los investigadores.

Lo mismo no sucede con las mujeres que tienen otros factores de riesgo, como una presentación de nalgas (cuando el bebé sale con los pies primero), y las mujeres que intentan su primer parto vaginal tras una cesárea: podría irles peor al intentar dar a luz fuera de un hospital. De hecho, el estudio encontró que el riesgo de muerte fetal era de ocho a 10 veces más alto en un parto en casa con esos factores de riesgo.

"Las familias que están pensando en un parto en casa o en un centro de partos tienen ahora datos para usar al tomar las decisiones", señaló la investigadora líder, Melissa Cheyney, partera con licencia.

"Muchas mujeres embarazadas no ven una opción libre de riesgos", dijo Cheyney. Ven dos opciones distintas, cada una con algún nivel de riesgo asociado, explicó Cheyney, profesora asociada de antropología médica en la Universidad Estatal de Oregón, en Corvallis.

Un centro de partos es un centro parecido a un hogar, dentro del sistema de atención de salud, que tienen parteras y enfermeras-parteras, y a veces a un médico. Esos centros, algunos dentro de hospitales, están diseñados para que dar a luz sea un proceso más natural y menos médico.

"Las familias podrían estar hablando sobre la posibilidad de tener una intervención en un ámbito hospitalario, como una cesárea, que ni quieren ni necesitan", dijo Cheyney.

Pero también comprenden que tener un bebé fuera de un hospital puede ser riesgoso si hay una emergencia, dijo.

"Aunque un estudio no puede decir a un individuo qué opción es la mejor en su caso, esta investigación sí permite a los consumidores incluir datos en conversaciones que, en el pasado, quizá se vieran más alimentadas por el miedo que por la información", comentó.

Poco más de un 1 por ciento de todos los partos en Estados Unidos se producen en casa o en un centro de partos, en lugar de en el hospital, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Las mujeres que tienen un riesgo bajo de complicaciones son buenas candidatas para un parto en casa o en un centro de parto si las supervisa una partera y si tienen un acceso rápido a un hospital, dijo Cheyney.

Pero según la Asociación Nacional de Parteras Profesionales Certificadas (National Association Of Certified Professional Midwives), es responsabilidad de la partera evaluar los riesgos de un embarazo y ceder la atención a un médico si es probable que haya complicaciones. Una partera también debe ceder la atención a un médico en un hospital si el parto en casa se convierte en una situación crítica.

"El parto en casa se asocia con un aumento significativo en las muertes fetales y cierto riesgo de lesión materna", señaló el Dr. Hal Lawrence, vicepresidente ejecutivo y director ejecutivo del Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos (American Congress of Obstetricians and Gynecologists).

Las mujeres deben comprender cuál es el riesgo del parto en cualquier lugar (hospital, centro de parto o en casa) y "darse cuenta de que hay situaciones que ocurren en casa que no pueden arreglar, y que pueden perder a su bebé o morir", advirtió.

"No hay duda de que un parto en el hospital es el lugar más seguro para la madre y el bebé, de forma que esta es una conversación entre la mujer y su médico", dijo Lawrence.

El estudio incluyó datos de más de 47,000 partos supervisados por parteras.

Los investigadores observaron 10 factores de riesgos comunes. Éstos fueron dar a luz por primera vez, una madre de más de 35 años, la obesidad, la diabetes gestacional, la preeclampsia, un embarazo de más de 42 semanas, los gemelos, la presentación de nalgas, los antecedentes de cesárea y parto vaginal, y los antecedentes de nacimientos solo por cesárea.

"Claramente las mujeres tienen el derecho de tomar una decisión médicamente informada sobre su parto", enfatizó la Dra. Jill Rabin, jefa conjunta de la división de atención ambulatoria en los Programas de Salud de las Mujeres - Servicios PCAP de Northwell Health en New Hyde Park, Nueva York.

Pero dar a luz en casa duplica el riesgo de que el bebé muera y triplica el riesgo de que el bebé tenga problemas mentales graves, apuntó.

Rabin considera que dados los riesgos, las opciones más seguras son dar a luz en un hospital o en un centro de parto dentro o cerca de un hospital.

"Los factores de riesgo se pueden estratificar antes del parto, pero el parto dista mucho de ser predecible", señaló. "Ante una emergencia, el valor de una disponibilidad inmediata de atención médica para salvar la vida de la madre o el bebé es innegable", afirmó Rabin.

(HealthDay News) -- Millones de estadounidenses toman una aspirina de dosis baja cada día para la salud cardiaca. Al hacerlo, quizá también estén reduciendo ligeramente su riesgo de morir de varios tipos de cáncer, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Los investigadores encontraron que entre más de 130,000 adultos de EE. UU., los que tomaban aspirinas de forma regular tenían entre un 7 y un 11 por ciento menos de probabilidades de morir de cáncer a lo largo de las próximas décadas.

Los riesgos de morir de cáncer de colon, de mama y de próstata, y (entre los hombres) de cáncer de pulmón eran más bajos para las personas que tomaban aspirinas con regularidad, en comparación con los que no las tomaban, mostraron los hallazgos.

Los hallazgos amplían las evidencias de que la aspirina tiene capacidades para combatir al cáncer, dijeron los investigadores. Pero también enfatizaron que las personas no deben comenzar a tomar aspirina a diario con la esperanza de evitar el cáncer.

Hay evidencias firmes, a partir de la investigación en general, de que la aspirina de dosis baja podría reducir el riesgo de cáncer de colon, comentó el Dr. Ernest Hawk, profesor en el Centro Oncológico M.D. Anderson de la Universidad de Texas, en Houston.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF) ya recomienda que ciertos adultos mayores piensen en tomar una aspirina de dosis baja para controlar el riesgo de cáncer de colon, y también de enfermedad cardiaca.

De forma específica, el grupo de trabajo sugiere que las personas de 50 a 69 años de edad hablen con el médico sobre si los beneficios de una aspirina al día superan a los riesgos. El USPSTF es un panel médico independiente que aconseja al gobierno federal.

La parte de "hablar con el médico" es esencial, dijo Hawk, que no participó en el nuevo estudio.

Un factor, dijo, es que la aspirina tiene riesgos, como sangrado estomacal y accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico. Así que las personas deben hablar con el médico sobre esos daños potenciales.

Además, incluso en el grupo de 50 a 69 años de edad, no todo el mundo se beneficia de la aspirina al mismo nivel. El grupo de trabajo recomienda que la aspirina de dosis baja (normalmente 81 miligramos al día) se considere solo para las personas con un mayor riesgo de sufrir un ataque cardiaco o ACV en los próximos 10 años.

Yin Cao, investigadora líder del nuevo estudio, se mostró de acuerdo en que las personas no deben comenzar a tomar la aspirina sin hablar con el médico.

Dijo que sus hallazgos "amplían las evidencias en respaldo de la recomendación del USPSTF sobre el cáncer de colon".

Pero la investigación ha sido más contradictoria respecto a los cánceres de mama, próstata y pulmón. Y los nuevos hallazgos no prueban que el uso de la aspirina prevenga esas enfermedades, comentó Cao, profesora en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y en el Hospital General de Massachusetts, en Boston.

El estudio incluyó a más de 130,000 profesionales sanitarios de EE. UU. a quienes se siguió durante incluso 32 años. Se les preguntó sobre su uso de aspirina al principio, y de nuevo cada dos años.

Casi 13,000 participantes del estudio murieron de cáncer a lo largo de las próximas décadas. Pero los riesgos fueron algo más bajos entre los que tomaban aspirinas con regularidad, señalaron los autores del estudio.

La mayor diferencia se observó en el cáncer de colon. Los que tomaban aspirinas tenían más o menos un 30 por ciento menos de probabilidades de morir de la enfermedad.

Además, las mujeres que tomaban aspirinas tenían un 11 por ciento menos de probabilidades de fallecer de cáncer de mama, mientras que los hombres mostraron un riesgo un 23 por ciento más bajo de morir de cáncer de próstata y un riesgo un 14 por ciento más bajo de morir de cáncer de pulmón.

Pero Hawk dijo que los hallazgos solo pueden señalar correlaciones. "Siempre es posible que el uso de la aspirina sea un marcador sustituto de un estilo de vida saludable en general", comentó.

Cao dijo que su equipo intentó tomar en cuenta otros factores del estilo de vida y de la salud. Pero concurrió en que los hallazgos no prueban causalidad.

Otro problema es que nadie sabe qué cantidad de aspirina se necesita para observar un beneficio, ni cuánto tiempo tarda en ocurrir, apuntó la Dra. Robin Mendelsohn.

Mendelsohn, que no participó en el nuevo estudio, es gastroenteróloga en el Centro Oncológico Conmemorativo Sloan Kettering, en la ciudad de Nueva York.

"Muchos estudios sobre el cáncer colorrectal indican que se tardan varios años en observar una reducción en los cánceres [con el uso de aspirina]", señaló.

Mendelsohn enfatizó que cualquier decisión sobre comenzar a tomar aspirina a diario "debe ser individualizada y hay que hablarla con el médico".

"Y por supuesto", añadió, "tomar una aspirina no reemplaza las evaluaciones regulares adecuadas según la edad" para el cáncer de colon.

Cao presentó los hallazgos el lunes en la reunión anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research), en Washington, D.C. Los resultados se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

(HealthDay News) -- Los medios de comunicación con frecuencia retratan a las mujeres con trastornos de la alimentación, como la anorexia y la bulimia, como intratables, y tristemente, en aproximadamente un tercio de los casos podría ser así, sugiere una nueva investigación.

Pero ese mismo pequeño estudio encontró que casi dos terceras partes de estas mujeres se recuperaron de esos trastornos de la alimentación, aunque en algunos casos necesitaron más de una década para mejorar.

"Los hallazgos me inspiran a permanecer esperanzada en mi trabajo como profesional clínica con estos pacientes", dijo la autora líder del estudio, Kamryn Eddy, directora del Programa Clínico y de Investigación de los Trastornos de la Alimentación del Hospital General de Massachusetts, en Boston.

Un estimado de 20 millones de mujeres y 10 millones de hombres en Estados Unidos tendrán un trastorno de la alimentación. Se estima que las tasas de mortalidad de la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa están alrededor del 4 y el 5 por ciento, según la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios (National Eating Disorders Association). La anorexia se describe como una práctica de inanición que lleva a una pérdida de peso grave, mientras que la bulimia conlleva unos ciclos frecuentes de atracones de comida y purgas.

La investigación previa ha sugerido que solo la mitad de las personas con trastornos de la alimentación se recuperan, dijeron los autores del nuevo estudio.

Para comprender mejor las perspectivas a largo plazo de estos pacientes, los investigadores reclutaron a 246 mujeres con un trastorno de la alimentación. Todas recibieron tratamiento en clínicas ambulatorias del área de Boston de 1987 a 1991.

Había 110 mujeres que tenían bulimia, y el resto tenían anorexia. En promedio, tenían entre 20 y 29 años cuando empezó el estudio. El 95 por ciento de las participantes eran blancas.

Los investigadores terminaron centrándose en 176 pacientes que se mostraron de acuerdo en participar en un seguimiento de 20 a 25 años de duración. De las demás, 18 fallecieron, a 15 no las pudieron localizar y 37 no quisieron participar.

Los investigadores encontraron que de las que participaron en el seguimiento de 20 a 25 años, el 68 por ciento de las que tenían bulimia y el 63 por ciento de las que tenían anorexia se habían recuperado. Los investigadores definieron la recuperación como no presentar síntomas durante al menos un año.

"Nuestro estudio mostró que con el tiempo, la mayoría de personas con anorexia y bulimia se recuperarán", dijo Eddy.

"El tiempo de recuperación en el caso de la bulimia es más rápido que la recuperación de la anorexia", dijo. Normalmente es menos de 10 años.

Más de dos tercios de las pacientes con bulimia se habían recuperado a los 9 años, encontró el estudio. Si las pacientes no se recuperan de la bulimia en una década, no es probable que lo vayan a hacer en el futuro, añadió Eddy.

En cuanto a la anorexia, señaló Eddy, "la recuperación sigue a lo largo del tiempo, incluso bastante después de 10 años con la enfermedad". Solamente el 31 por ciento de las participantes del estudio con anorexia se habían recuperado a los 9 años, pero en el periodo de seguimiento de 20 a 25 años, el 63 por ciento lo habían logrado, encontró el estudio.

No está claro qué tratamientos eran más útiles para estas mujeres.

"Las participantes recibieron todo tipo de tratamiento, incluyendo la terapia individual, familiar y grupal, tratamiento hospitalizado y a domicilio, asesoramiento nutricional, medicamentos y atención médica", señaló Eddy.

"Muchas siguieron recibiendo tratamiento de forma ocasional a lo largo del periodo de estudio", añadió.

Además, dijo Eddy, quizá no sea posible generalizar los hallazgos del estudio a las personas que buscaran tratamiento en 2016.

Cynthia Bulik, profesora y directora fundadora del Centro de Excelencia para los Trastornos de Alimentación de la Universidad de Carolina del Norte, alabó el nuevo estudio, pero dijo "que es decepcionante que el 7.3 por ciento de las participantes fallecieran durante el periodo de seguimiento, lo que es congruente con lo que sabemos sobre la mortalidad de estas enfermedades".

Añadió que "no lo estamos haciendo lo suficientemente bien con el tratamiento de estas enfermedades. No hay medicamentos que sean efectivos en el tratamiento de la anorexia, en parte porque no comprendemos completamente la biología y la genética de la enfermedad".

El antidepresivo Prozac (fluoxetina) está aprobado para el tratamiento de la bulimia, dijo Bulik, pero se desconoce su valor a largo plazo.

La buena noticia, dijo, es que aunque la recuperación de la anorexia es lenta, sigue siendo posible incluso en alguien que ha sufrido durante más de 10 años.

"Solo porque un tratamiento no funcione en los primeros 5 años de de enfermedad, por ejemplo, no significa que no será efectivo a los 15 años", comentó Bulik.

En cuanto a la bulimia, dijo que la recuperación es más rápida, pero los pacientes podrían recaer incluso décadas más tarde. "Las personas con historiales de ambos trastornos deberían mantenerse siempre vigilantes con respecto a la reaparición de los síntomas", añadió.

(HealthDay News) -- Un medicamento aprobado recientemente puede ayudar a ralentizar la progresión del cáncer de mama avanzado, confirma un nuevo ensayo clínico.

El medicamento, llamado palbociclib (Ibrance), fue aprobado en Estados Unidos el año pasado para el tratamiento de los casos avanzados de cáncer de mama ER positivo. Eso significa que el cáncer usa la hormona estrógeno para poder crecer más.

La aprobación se basó en un estudio de una etapa anterior en que el medicamento, usado junto con un medicamento estándar llamado letrozole (Femara), ayudó a las mujeres a mantener el cáncer a raya. Palbociclib duplicó el tiempo en que las pacientes no experimentaron ninguna progresión en comparación con el uso de letrozole solo.

Los nuevos hallazgos, publicados el 17 de noviembre en la revista New England Journal of Medicine, confirman los resultados anteriores en un grupo más amplio de mujeres.

"Encontramos que el grado de beneficio clínico era, de nuevo, notable", dijo el investigador principal, el Dr. Richard Finn, profesor asistente de medicina en la Universidad de California, en Los Ángeles.

Entre las pacientes postmenopáusicas del ensayo, a las que se dio la combinación de medicamentos normalmente evitaron la progresión durante un poco más de 2 años. Eso contrasta con un poco más de 14 meses para las mujeres tratadas con letrozole solo.

"Se trata de un paso increíblemente importante" en la mejora de las perspectivas para las mujeres con cáncer de mama avanzado, dijo el Dr. Antonio Wolff, profesor de oncología en la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

"Sabemos que no se trata de una respuesta definitiva", añadió Wolff, que escribió un editorial publicado con el estudio. Otros medicamentos destinados a detener el avance de los tumores están en desarrollo, indicó.

Pero se debería considerar al palbociclib como "un nuevo estándar" para el tratamiento del cáncer de mama ER positivo avanzado, dijo Wolff.

El palbociclib es el primero en una nueva clase de medicamentos diseñado para inhibir dos enzimas llamadas CDK4 y CDK6, que ayudan a los tumores de mama ER positivos a propagarse. El palbociclib es una cápsula que se toma una vez al día durante 3 semanas, seguido de una semana sin tomarla.

El letrozole, por otra parte, funciona al reducir los niveles de estrógeno en el cuerpo.

Aproximadamente dos terceras partes de los cánceres de mama tienen receptores de estrógeno y/o la hormona progesterona, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

En este último ensayo, el equipo de Finn realizó pruebas de palbociclib/letrozole como tratamiento de primera línea para el cáncer avanzado que se había propagado más allá del seno. Asignaron aleatoriamente a 666 mujeres a recibir los dos medicamentos o letrozole solo, y les dieron seguimiento durante al menos 3 años.

En ese momento, el 44 por ciento de las mujeres del grupo de palbociclib habían fallecido o habían sufrido un progreso del cáncer. Esa cifra contrasta con el 62 por ciento de las mujeres con letrozole solo, según el estudio.

Las mujeres que tomaban la combinación de medicamentos normalmente no experimentaron ninguna progresión durante casi 25 meses, frente a aproximadamente 14 meses para las mujeres que tomaban letrozole, hallaron los investigadores.

Una vez que estas pacientes experimentan una progresión, pueden intentar con otro tipo de terapia hormonal, o finalmente con la quimioterapia, dijo Finn. Dado que la quimioterapia tiene efectos secundarios duros, retrasarla podría mejorar la calidad de vida de una mujer, indicó.

El palbociclib también tiene efectos secundarios. Uno de los más habituales (observados en dos terceras partes de las mujeres en este estudio) es la neutropenia. Se trata de un descenso en un tipo de glóbulo blanco, y podría dejar a las mujeres vulnerables a las infecciones graves.

Pero, según Finn, la neutropenia provocada por palbociclib parece ser distinta de la neutropenia inducida por la quimioterapia, en que es "temporal".

Wolff se mostró de acuerdo. El medicamento parece hacer que ciertos precursores de los glóbulos blancos "se duerman", explicó, y el efecto puede revertirse al reducir la dosis.

Los efectos secundarios que podrían afectar a la calidad de vida, dijo Wolff, incluyen a la fatiga, las náuseas y el dolor. Cada uno de esos problemas afectó a un poco más de una tercera parte de las pacientes que tomaban palbociclib.

Lo más habitual, según Finn, es que esos efectos secundarios fueran leves, y se produjeron en ambos grupos de tratamiento.

Finn y Wolff dijeron que la combinación de medicamentos debería considerarse el tratamiento estándar para el cáncer de mama ER positivo avanzado.

Aunque una gran pregunta es si palbociclib en última instancia alarga las vidas de las mujeres. El ensayo no ha durado lo suficiente como para determinar eso, dijo Finn.

"Pero la esperanza es que también mejore la supervivencia general", dijo.

Otra cuestión, añadió Wolff, es si a algunas mujeres con un cáncer avanzado les puede ir igual de bien con la terapia hormonal sola, al menos al principio.

Eso es importante, dijo, por los efectos secundarios y el precio de palbociclib.

Pfizer, Inc., que financió el actual ensayo, estableció el precio de palbociclib en casi 10,000 dólares al mes.

Hay estudios en proceso que están examinando si el medicamento también puede ayudar a prevenir la recurrencia de un cáncer de mama en una etapa anterior. En ese escenario, los problemas de los efectos secundarios y los costos serán incluso más importantes, señaló Wolff.

(HealthDay News) -- Las mujeres que experimentan migrañas tienen más del doble de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), muestra una nueva investigación. El hallazgo amplía las evidencias del vínculo sospechado entre ambas afecciones.

Aunque todavía no está claro el motivo por el cual podría existir esta conexión, el autor líder del estudio, el Dr. Cecil Rambarat, dijo que es importante que los proveedores de atención de la salud sean conscientes del riesgo.

"Esto es importante, dado que en general la migraña no se considera como un factor de riesgo de la enfermedad cardiovascular", señaló Rambarat, médico residente del Hospital Shands de la Universidad de Florida, en Gainesville.

"Quizá los proveedores deban considerar las migrañas como un factor de riesgo potencial de la enfermedad cardiovascular en las mujeres", planteó. "Ahora no se hace".

Investigaciones anteriores han vinculado las migrañas, sobre todo la forma conocida como migraña con aura, con el ACV. Se estima que las migrañas con aura afectan a uno de cada cuatro pacientes de migraña, según la Migraine Research Foundation. En esas personas, el dolor de cabeza puede estar acompañado por cambios en la vista, como una vista nublada, sensibilidad a las luces brillantes, o por efectos más dramáticos, como ver líneas en zigzag o serpenteantes.

El nuevo estudio hizo un seguimiento a más de 900 mujeres de EE. UU. que mostraron señales de enfermedad cardiaca entre 1996 y 1999. La edad promedio de las mujeres fue de 58 años, y la mayoría (el 80 por ciento) eran blancas.

A lo largo de seis años de seguimiento, un 18 por ciento de las mujeres con antecedentes de migrañas tuvieron un ataque cardiaco o ACV, frente a un 17 por ciento de las que no experimentaban migrañas, según Rambarat.

Pero la diferencia se hizo "significativa" después de que los investigadores ajustaran las estadísticas para tomar en cuenta otros factores de riesgo, señaló Rambarat. Los investigadores encontraron que las pacientes con migrañas tenían casi el doble de probabilidades de sufrir problemas cardiacos (como un ataque cardiaco o un ACV) que las que no tenían migrañas, y más del doble de probabilidades del riesgo de ACV en específico, comentó.

Aunque el estudio no prueba un vínculo causal entre las migrañas y los ACV, hay varias teorías sobre la conexión aparente.

La Dra. Gretchen Tietjen es directora del Centro de Investigación y Tratamiento del Dolor de Cabeza en el Colegio de Medicina de la Universidad de Toledo, en Ohio. "Dado que ambas cosas afectan al cebero, es más fácil cuando se intenta trazar el vínculo entre la migraña y el ACV", en lugar de entre la migraña y la enfermedad cardiaca, aseguró.

Pero es posible que el problema esté en los vasos sanguíneos en general, no solo en los del cerebro, dado que los vasos sanguíneos tienen un rol en los ACV, en otros tipos de afecciones cardiacas y en las migrañas, dijo Tietjen.

La inflamación (hinchazón) y los niveles más altos de coagulación sanguínea podrían tener un rol tanto en los problemas cardiacos como en la migraña, planteó. Pero las arterias obstruidas y la hipertensión que contribuyen a la enfermedad cardiaca no parecen estar conectadas con las migrañas, añadió.

Tietjen advirtió que no hay necesidad de que las mujeres con migrañas entren en pánico, sobre todo las más jóvenes, dado que el riesgo de problemas cardiacos sigue siendo bajo. Parece que menos de un 1 por ciento de los ACV se relacionan con las migrañas en las mujeres, dijo. "No es cero, pero no es una cifra inmensa", señaló.

En cuanto al riesgo en los hombres, el estudio no observó si podría existir un riesgo similar entre la migraña y el ACV entre ellos. Rambarat dijo que otras investigaciones han sugerido un vínculo, pero anotó que las migrañas son mucho menos comunes en los hombres.

En cuanto a la prevención de la migraña, Rambarat no recomienda que las mujeres con migrañas tomen precauciones especiales, aunque dijo que los médicos pueden hacer más para reducir el riesgo de problemas cardiacos en las pacientes más jóvenes. Los médicos pueden empezar por preguntar a las pacientes en riesgo de enfermedad cardiaca si tienen antecedentes de migrañas, dijo.

Tietjen indicó que las mujeres con migrañas deben controlar los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca. Deben evitar fumar, controlar el colesterol y tener cuidado con las pastillas anticonceptivas con estrógeno, porque podrían aumentar el riesgo de ACV.

El estudio fue presentado el martes en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), en Nueva Orleáns. Las investigaciones presentadas en conferencias se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

 (HealthDay News) -- Después de la cirugía para perder peso, las mujeres podrían tener un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca que los hombres, según un estudio pequeño reciente.

El estudio contó con casi 2,000 pacientes cuyo riesgo de enfermedad cardiaca se evaluó en la década anterior al momento en que se sometieron a la cirugía y un año después de la operación.

Todos los pacientes experimentaron una reducción significativa de su riesgo de enfermedad cardiaca después de la cirugía para perder peso (bariátrica). Las mujeres experimentaron una reducción en el riesgo del 41 por ciento, mientras que la reducción del riesgo de los hombres fue del 35.6 por ciento, una diferencia de aproximadamente un 20 por ciento, reportaron los investigadores.

El estudio se presentó el viernes en la Semana de la Obesidad (ObesityWeek), una conferencia anual acogida por la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica (American Society for Metabolic and Bariatric Surgery, ASMBS) y la Sociedad de la Obesidad (Obesity Society).

"Este estudio muestra que hay una diferencia según el sexo con respecto a los resultados para el corazón en los pacientes que se someten a una cirugía bariátrica", dijo el autor del estudio, el Dr. John Morton, director de cirugía bariátrica en el Hospital de Atención de Salud Stanford, en Palo Alto, California.

"Los hallazgos sugieren que las mujeres podrían tener un mejor mecanismo de respuesta a la cirugía bariátrica, lo que lleva a una mayor normalización de los factores de riesgo cardiacos bioquímicos", comentó en un comunicado de prensa de la ASMBS.

La Dra. Stacy Brethauer, cirujana bariátrica en la Clínica Cleveland, dijo que "la obesidad es un factor de riesgo importante y modificable de enfermedad cardiaca, la causa principal de mortalidad en Estados Unidos para hombres y mujeres". Brethauer no participó en la investigación.

"Pero este estudio sugiere que los hombres y las mujeres podrían responder de forma distinta a la cirugía bariátrica con respecto a la salud cardiaca a pesar de que la pérdida de peso es comparable", añadió.

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

NUEVA YORK (AP) —
Un medicamento para tratar la depresión postparto dio resultados positivos en un estudio que está a media etapa, lo que hizo que las acciones del productor Sage Therapeutics se dispararan el martes.

No existen medicinas aprobadas que traten específicamente a un tipo de depresión que, según la Asociación Estadounidense de Psicología, afecta hasta a una de cada siete mujeres que dan a luz.

Diez pacientes recibieron el medicamento de Sage y otras 11 recibieron un placebo. La empresa dice que 60 horas después del tratamiento, las mujeres que tomaron la medicina tenían puntajes significativamente más bajos en los sondeos que usaron para medir los niveles de depresión. Las pacientes que tomaron el medicamento también tuvieron puntajes más bajos al final del estudio de 30 días.

Todas las participantes habían dado a luz seis meses antes, y habían sufrido de al menos un ataque de depresión fuerte a finales del embarazo o en el primer mes después de dar a luz.

La depresión postparto incluye tristeza profunda, ansiedad o cansancio que puede hacer más difícil que las madres se cuiden a sí mismas o a otras personas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental en Estados Unidos.

Siete de las 10 pacientes que tomaron el medicamento de Sage estuvieron en remisión 60 horas después del inicio del tratamiento, de acuerdo con la empresa. En comparación, la depresión de solo una de las pacientes que tomaron placebo estuvo en remisión en el mismo período.

Sage Therapeutics no tiene medicinas en el mercado. En el estudio más reciente, el medicamento es llamado SAGE-547, y Sage está realizando pruebas finales de la misma medicina como tratamiento para una nueva enfermedad de convulsiones

Las agresiones o los ataques sexuales le pueden pasar a cualquiera. Cuando eso sucede, muchas personas no se lo dicen a nadie. Parkland se asegura de que a todas las personas que lleguen a Parkland se les realice un examen para detectar abuso. 

El Programa de Intervención de Víctimas (VIP)/Centro de Crisis por Violación de Parkland ayuda a niños, adolescentes, adultos y familias. Ellos dan consejería gratuita, ayudan a encontrar albergues de emergencia, ofrecen ayuda legal y más. Además, cuentan con personal que habla español. 

Si tú o un ser querido necesita ayuda porque sufrió algún abuso, llama a la línea directa del Centro de Crisis por Violación de Parkland al 214.590.0430 (disponible las 24 horas del día). Para hablar con un consejero o para obtener más información sobre los servicios de Parkland, llama al Programa de Intervención de Víctimas (VIP)/Centro de Crisis por Violación al 214.590.2926.

Por: Mildred Betancourt, Ph.D.

Consejería Psicológica

Pareciera una contradicción hablar de límites y una autoestima saludable en la misma oración.  La mayoría de nosotros fuimos enseñados a ser serviciales, dadivosos, y a posponer nuestras necesidades para satisfacer las de los demás primero.  Estas prácticas en sí mismas demuestran características nobles y necesarias en las relaciones humanas.  Son actos que contribuyen a la caridad.  No obstante el servicio, la dádiva, y la constante negación de nuestras necesidades sin una autoestima saludable nos lleva a sentirnos utilizados, frustrados, y decepcionados con los demás. 

Veamos, los individuos que gozan de una autoestima saludable son motivados precisamente por la seguridad en sí mismos.  Sus actos hacia los demás son producidos por un profundo sentimiento de satisfacción.  Estos individuos han desarrollado el arte de establecer límites sanos, no con la intención de alejarse de los demás o por egoísmo.  Más bien, han aprendido a establecer límites motivados por el respeto. 

Lo anterior me lleva a diferenciar entre una persona que establece límites sanos y la persona que vive sin la noción siquiera de qué son los límites.  En primer lugar, los límites son las fronteras invisibles que establecemos basadas en los derechos personales.  Es decir, establezco un límite cuando otro individuo me agrede verbalmente y tomó acción para no permitir que continúe haciéndome daño.  ¿Qué puedo hacer?  En ocasiones un gesto tan sencillo como  dejarle saber que usted no va a permitir esa conducta.  En otros casos se requerirá retirarnos físicamente de la persona si ésta continúa violentando mis derechos.  Una persona que toma tales acciones lo hace partiendo del respecto propio y sin sentimientos de culpa de que está ofendiendo a la otra persona (nada menos que al agresor/a).  Por otro lado, una persona que no establece límites no defiende su derecho a ser respetada y recibe el maltrato o agresión, y en ocasiones, lo disculpa.  Continuará…

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