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Familia (54)

(HealthDay News) -- Si elije un vaso de agua en lugar de una cerveza o un refresco endulzado con azúcar al menos una vez al día puede reducir su riesgo de obesidad, según un estudio reciente.

Los investigadores siguieron a casi 16,000 adultos en España durante un promedio de 8.5 años. Ninguno tenía obesidad al inicio del estudio. Durante el estudio, casi 900 participantes llegaron a ser obesos.

El estudio encontró que beber un vaso de agua en lugar de una cerveza cada día redujo el riesgo de obesidad en un 20 por ciento. Cambiar un refresco endulzado con azúcar por agua cada día se asoció con un riesgo un 15 por ciento más bajo de volverse obeso.

Los que sustituyeron la cerveza por el agua también experimentaron un ligero descenso en el peso promedio de 0.7 libras (más o menos un tercio de kilo) a lo largo de 4 años.

El estudio no puede demostrar una relación causal directa, pero los investigadores intentaron tener en cuenta otros factores que podrían afectar al riesgo, como la edad, los antecedentes familiares de obesidad y los niveles de actividad física.

Los investigadores también encontraron que reemplazar otro tipo de bebidas con agua no redujo el riesgo de obesidad. Las otras bebidas incluían: la leche entera, la leche semidesnatada, la leche desnatada, el vino, licores, refrescos de dieta, el café, el jugo de naranja y otros jugos.

Se necesitan más estudios "basados en intervenciones reales para confirmar estos posibles efectos. Dado que la obesidad conlleva un riesgo más alto de desarrollo de otras enfermedades como la diabetes o la enfermedad cardiovascular, los posibles efectos de sustituir estas bebidas por el agua es un objetivo importante a tener en cuenta en la investigación futura sobre la salud pública", afirmaron los autores del estudio.

El equipo de estudio fue dirigido por Ujué Fresán, del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona.

(HealthDay News) -- Perder peso se reduce a un cálculo sencillo: coma menos calorías que las que queme.

A continuación tiene un buen modo para conseguirlo sin pasar hambre.

Cambie los alimentos ricos en calorías por opciones con pocas calorías para reducir las calorías sin reducir los tamaños de las porciones. Los productos lácteos son un buen lugar por el que empezar, según el Departamento de Agricultura de EE. UU.

Si todavía usa leche entera y crema, haga cambios graduales a versiones con menos grasa. Empiece por cambiar la leche entera por leche al 2 por ciento para el café, los cereales y en las recetas. Luego pase a la leche al 1 por ciento y, finalmente, sin grasa o desnatada. Puede hacer cambios parecidos en otros productos lácteos, como el yogur y el requesón.

Mezcle la fruta fresca o unas pocas gotas de extracto de vainilla en un yogur griego natural sin grasa para hacerle olvidar las opciones con más calorías. Los yogures regulares le proporcionan el doble de proteína sin el azúcar y las calorías adicionales de las variedades con sabores.

¿Tiene ganas de comer queso? Elija tipos que son naturalmente más bajos en grasa, como el feta, las tiras de queso, el queso de cabra o el requesón. Pruebe también las versiones con menos grasa de sus favoritos, como el cheddar.

La leche es una gran fuente de proteína y otros nutrientes (como el calcio) necesarios para la salud ósea. Y normalmente está fortificada con vitamina D, esencial para maximizar ese calcio.

¿La moraleja? Siga consumiendo lácteos, pero sin grasa.

 (HealthDay News) -- El ejercicio puede reducir el riesgo de daño cardiaco en los adultos de mediana edad y mayores, incluso en los que son obesos, según un nuevo estudio.

"La asociación protectora de la actividad física contra el daño [cardiaco] podría tener implicaciones para la reducción del riesgo de insuficiencia cardiaca, sobre todo en el grupo de individuos de alto riesgo con peso en exceso", afirmó en un comunicado de prensa del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) la autora líder, la Dra. Roberta Florido.

Florido es becaria de cardiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

"Fomentar la actividad física podría ser una estrategia particularmente importante para las reducciones en el riesgo de insuficiencia cardiaca en los grupos de alto riesgo, como los obesos", añadió.

Para medir la influencia de la actividad física en la salud del corazón, los investigadores observaron la experiencia de más de 9,400 personas de 45 a 64 años de edad.

Se agrupó a los participantes según la cantidad de ejercicio que hacían. Las directrices actuales recomiendan al menos 75 minutos a la semana de actividad vigorosa, o 150 minutos o más de actividad entre moderada y vigorosa.

Un nivel más bajo de actividad, llamado "intermedio", se definió como hasta 74 minutos a la semana de actividad vigorosa o hasta 149 minutos de actividad entre moderada y vigorosa.

Según los investigadores, los que no hacían ejercicio eran un 39 por ciento más propensos a presentar daño cardiaco que los que seguían las directrices.

Los que seguían unas rutinas de nivel intermedio tenían un 34 por ciento más de daño cardiaco que sus pares que eran activos completamente.

Los investigadores encontraron indicaciones de que los individuos obesos que participaban en los niveles "recomendados" de actividad tenían unos niveles sanguíneos más bajos de troponina (un indicador clave del daño cardiaco) en comparación con los que no hacían ningún ejercicio.

Florido y sus colaboradores describieron sus hallazgos en la edición del 24 de abril de la revista JACC: Heart Failure.

Un editorial que acompañó al estudio instó a los especialistas a promover unos hábitos saludables, en lugar de simplemente tratar los problemas del corazón una vez se hayan desarrollado.

(HealthDay News) -- Un sueño adecuado no es un lujo, es indispensable. Y para los hombres, podría incluso significar la diferencia entre la vida y la muerte, sugiere un estudio preliminar.

Los investigadores encontraron que los hombres menores de 65 años que dormían solo de tres a cinco horas por noche tenían un 55 por ciento más de probabilidades de desarrollar un cáncer de próstata letal que los que dormían las siete horas recomendadas por noche.

Y seis horas de sueño por noche se vincularon con un riesgo un 29 por ciento más alto de muerte por cáncer de próstata, en comparación con siete horas.

"Si otros estudios lo confirman, estos hallazgos contribuirían a las evidencias que sugieren la importancia de dormir de forma adecuada para una mejor salud", afirmó la autora líder del estudio, Susan Gapstur, vicepresidenta de epidemiología de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

Pero se necesita más investigación para comprender mejor los mecanismos biológicos, planteó Gapstur. Por ahora, considera que el estudio es "interesante", pero no lo suficientemente sustancioso como para alarmar a los hombres privados de sueño.

Aún así, los hallazgos contribuyen a las evidencias de que el ciclo natural de sueño y vigilia del cuerpo (los ritmos circadianos) podrían tener un rol en el desarrollo del cáncer de próstata, dijo Gapstur.

Los resultados del estudio provienen de un análisis de datos a largo plazo de más de 823,000 hombres en Estados Unidos. Los hallazgos fueron presentados el lunes en la reunión anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research) en Washington, D.C.

La falta de sueño puede inhibir la producción de melatonina, una hormona que afecta a los ciclos de sueño. Una producción baja de melatonina puede conducir a un aumento en las mutaciones genéticas, un mayor daño oxidativo, una reducción en la reparación del ADN y un sistema inmunitario debilitado, señaló Gapstur en un comunicado de prensa de la asociación.

La falta de sueño también puede contribuir a afectar a genes que tienen que ver con la supresión tumoral, añadió.

No está claro por qué el vínculo entre el sueño limitado y un riesgo más alto de muerte por cáncer de próstata no se observó en los hombres de a partir de 65 años de edad. Pero Gapstur sugirió que el declive natural en los niveles nocturnos de melatonina con la edad podría posiblemente reducir el impacto relativo de la falta de sueño.

La National Sleep Foundation recomienda que los adultos duerman al menos siete horas por noche.

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

(HealthDay News) -- La primavera puede ser muy molesta para los que sufren de alergias, pero hay varias formas de aliviar el malestar, según un experto médico.

"Las alergias afectan a millones de personas en EE. UU., y aunque no hay modo de evitar del todo las sustancias irritantes como el polen, hay algunas soluciones sencillas para mitigar las reacciones alérgicas", dijo el Dr. Joseph Cooke.

Cooke es presidente del departamento de medicina del Hospital Presbiteriano de Nueva York en Queens.

En primavera, los árboles y las plantas liberan polen al aire para fertilizar a las otras plantas. Este polen puede entrar en sus fosas nasales y desencadenar una respuesta inmunitaria, explicó.

"Cuando el invierno está dejando paso a la primavera, a veces tiene sentido quedarse en interiores", comentó Cooke en un comunicado de prensa del hospital.

"Las personas que sufren de alergias deberían prestar atención al índice de polen, usar aspiradoras diseñadas para atrapar mejor las sustancias irritantes habituales, y cerrar las ventanas cuando el nivel de polen sea alto", aconsejó Cooke.

Las agencias del tiempo o de noticias informan regularmente sobre los niveles de polen, así que cree el hábito de comprobar los niveles de polen a diario, planteó. Cuando el nivel de polen es alto, intente limitar el tiempo que pasa afuera.

Tenga cuidado con los remedios herbales o naturales, que en realidad podrían ser perjudiciales, añadió Cooke.

Los médicos de la División de Alergia e Inmunología del hospital ofrecen estas sugerencias para minimizar el malestar de las alergias:

  • Use una aspiradora con un filtro HEPA que le ayude a retirar el polen y otras sustancias irritantes en interiores y reducir las probabilidades de respirarlas.
  • Cuando los niveles de polen sean altos, cierre las ventanas y piense en encender el aire acondicionado. También, cambie los filtros de aire y de calefacción de su casa con regularidad.
  • Durante la temporada de alergias, dúchese con frecuencia y lave la ropa de forma regular. El polen puede quedarse pegado en su pelo, en la ropa y en su cuerpo.
  • Tome los antihistamínicos dos horas antes de pasar mucho tiempo fuera de casa. Intente no salir al exterior al mediodía, cuando los niveles de polen son máximos.
  • Limpie sus fosas nasales con una solución salina para reducir la congestión y el goteo.

(HealthDay News) -- La depresión durante y justo después del embarazo se asocia con la mayor frecuencia con las futuras madres, pero un nuevo estudio muestra que los futuros papás pueden tener síntomas similares.

Los futuros y nuevos papás que tienen una mala salud o niveles altos de estrés están en mayor riesgo de depresión, mostró una investigación de Nueva Zelanda.

Muchos hombres quizá no se den cuenta de que la depresión vinculada con el embarazo también podría afectarlos.

"Es importante reconocer y tratar los síntomas entre los papás pronto, y se podría plantear que el primer paso para lograrlo es incrementar la concienciación", planteó un equipo dirigido por Lisa Underwood, de la Universidad de Auckland.

En la investigación participaron más de 3,500 hombres, con una edad promedio de 33 años, que fueron entrevistados mientras su pareja estaba en el tercer trimestre del embarazo. Los hombres fueron entrevistados de nuevo nueve meses después del nacimiento de su hijo.

Un 2.3 por ciento de los hombres reportaron síntomas elevados de depresión durante el embarazo de su pareja, y un 4.3 por ciento de los hombres nueve meses después del nacimiento de sus hijos, encontró el equipo de Underwood.

Los hombres que se sentían estresados o que tenían una salud física relativamente mala eran más propensos a tener síntomas elevados de depresión, mostraron los hallazgos.

Y tras el nacimiento del niño, los síntomas de depresión en los papás se asociaron con el estrés durante el embarazo, y con tener una mala salud o un historial de depresión.

Otros factores sociales o de la relación (no mantener ya una relación con la madre y/o estar desempleado) también aumentaron las probabilidades de estar deprimido tras el nacimiento de un hijo, anotaron los autores del estudio.

Dos expertas en la atención psiquiátrica dijeron que el problema de la depresión en los nuevos papás se ha estudiado poco.

Aunque se sabe mucho sobre la depresión postparto en las mujeres, "hay mucha menos información o atención respecto al rol de la depresión paterna en la unidad familiar", dijo la Dra. Tina Walch, directora médica del Hospital South Oaks en Amityville, Nueva York.

Comprender y detectar las señales de depresión paterna pronto "es el primer paso para la prevención o el tratamiento temprano y unos mejores resultados de salud para los papás, las mamás y sus hijos", planteó.

La Dra. Ami Baxi es directora de los servicios psiquiátricos para pacientes internos adultos en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. Se mostró de acuerdo en que "este estudio debe enfatizar la importancia del bienestar paterno durante y después del embarazo", y la importancia de mantener a los futuros y nuevos padres libres de estrés y sanos.

(HealthDay News) -- El dolor de espalda es común pero no inevitable, afirma un ortopedista.

Alrededor de ocho de cada 10 personas sufrirán un dolor de espalda al menos una vez en sus vidas, pero hay formas de reducir el riesgo, aseguró el Dr. Mark Knaub, del Centro Médico Hershey de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Las distenciones de un músculo, ligamento o tendón (lesiones de los tejidos blandos) son las causas más comunes del dolor de espalda. Esas lesiones pueden ocurrir por caídas o actividades que conlleven levantar objetos, doblarse o inclinarse, dijo Knaub, jefe del servicio ortopédico de la columna del centro médico.

Cuando el dolor ataca, puede aliviarlo con antiinflamatorios y relajantes musculares. Y la fisioterapia puede reducir el riesgo de que el dolor de espalda se haga crónico, sugirió.

"La fisioterapia puede darle técnicas para reducir sus síntomas a corto plazo, y que vuelva a estar activo y móvil", dijo Knaub en un comunicado de prensa de la Universidad Estatal de Pensilvania.

"A mediano y largo plazo, puede fortalecer los músculos centrales que respaldan a la columna, y eso podría reducir las probabilidades de sufrir otro episodio en el futuro", añadió.

No siempre es posible prevenir el dolor de espalda, pero ciertas cosas pueden reducir su riesgo. Éstas incluyen el ejercicio regular (sobre todo los ejercicios que fortalecen los músculos centrales), mantener un peso saludable, y evitar los productos de tabaco, señaló Knaub.

Las personas en trabajos que las someten a vibraciones, como los conductores de camiones y los operarios de maquinarias, tienen un riesgo más alto de dolor de espalda. Lo mismo sucede con las personas que sufren de trastornos de salud mental, como la depresión, anotó.

"Cuando las personas tienen problemas crónicos de espalda, esto tiene un componente psicológico importante. Estar deprimido provoca dolor, y tener dolor provoca depresión", señaló Knaub.

Algunos estudios han encontrado que la terapia cognitivo conductual (un tipo de psicoterapia) puede funcionar igual de bien que los tratamientos médicos tradicionales para ese tipo de dolor de espalda, sugirió.

"Si usted carece de mecanismos de afrontamiento y no gestiona bien el dolor y el estrés, eso puede fomentar la ansiedad", dijo Knaub.

(HealthDay News) -- La mejor forma para que la gente se proteja de la gripe es vacunarse, y no es demasiado tarde para hacerlo, afirma un experto en enfermedades infecciosas.

La vacuna contra la gripe también protege a los que no pueden ponérsela, como los bebés menores de 6 meses y las personas con ciertas alergias y afecciones médicas, apuntó el Dr. Jeffrey Kahn, jefe de enfermedades infecciosas pediátricas en el Centro Médico Southwestern de la UT, en Dallas.

Las personas que crean que es demasiado tarde para vacunarse deben pensárselo de nuevo, porque la temporada de gripe dura hasta la primavera, apuntó Kahn en un comunicado de prensa del centro médico.

El Southwestern de la UT describe otras formas en que las personas pueden reducir su riesgo de contraer la gripe:

  • Mantenga las manos limpias.Asegúrese de lavarse las manos bien y con frecuencia. Si no hay agua y jabón disponibles, use un desinfectante de manos con alcohol. También es importante ser consciente de lo que toca, incluyendo superficies y objetos de uso común como los teléfonos, los pomos de las puertas y los teclados.
  • Tápese.Asegúrese de taparse la nariz y la boca cuando tosa o estornude. Lo mejor es un pañuelo de papel, pero si no tiene uno a mano use su manga.
  • Quédese en casa.Si usted, su hijo u otra persona de su hogar se enferma de gripe, asegúrese de que esa persona se quede en casa y no vaya a la escuela o el trabajo para que no propaguen la infección a los demás. Es importante que las personas que están enfermas se queden en casa hasta que se recuperen del todo.

Los que acaben con la gripe deben visitar al médico, recomendó Kahn. La gripe no tiene cura, pero los antivirales pueden aliviar sus síntomas si el tratamiento se inicia pronto. Los medicamentos son más efectivos en las personas que los toman en un plazo de 48 horas tras desarrollar síntomas, explicó.

Los dolores de pecho o los problemas para respirar son señales de advertencia de una neumonía, y deben ser tratados por un médico de inmediato.

(HealthDay News) -- ¿Cree que fumar un solo cigarrillo al día es inocuo? Pues se equivoca, según un nuevo estudio.

Incluso un solo cigarrillo al día puede aumentar las probabilidades de una muerte temprana, mostró la investigación.

"No hay un nivel seguro de exposición al humo del tabaco", apuntó la autora del estudio, Maki Inoue-Choi, de la división de epidemiología y genética del cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE. UU.

"Dejar de fumar beneficia a todos los fumadores, independientemente de cuántos cigarrillos fumen", añadió en un comunicado de prensa del instituto.

En el estudio, el equipo de Inoue-Choi siguió los datos de más de 290,000 estadounidenses mayores, de 59 a 82 años de edad. Los investigadores deseaban evaluar los riesgos de fumar de forma "leve", que se definió como 10 o menos cigarrillos al día.

Se preguntó a todos los fumadores sobre sus hábitos de fumar en nueve momentos distintos de sus vidas, comenzando antes de que cumplieran los 15 años hasta que cumplieron los 70.

En comparación con las personas que nunca habían fumado, los que fumaron un promedio de un cigarrillo o menos al día a lo largo de su vida seguían teniendo un riesgo un 64 por ciento más alto de morir de forma precoz. Y los que fumaron entre uno y 10 cigarrillos al día tenían un riesgo un 87 por ciento más alto, mostraron los hallazgos.

Además, nunca es demasiado temprano, ni demasiado tarde, para dejar de fumar. El estudio mostró que el riesgo de una muerte temprana era más bajo para los fumadores leves que siguieron siendo fumadores leves. Y mientras más jóvenes eran al dejar de fumar, más bajo era su riesgo, encontró el equipo del NCI.

Los investigadores también observaron las causas específicas de muerte. En comparación con los que nunca habían fumado, el riesgo de morir de cáncer de pulmón fue nueve veces mayor entre los que fumaban menos de un cigarrillo al día a lo largo de su vida, y 12 veces más alto entre los que fumaban entre uno y 10 cigarrillos al día.

Además, los que fumaban entre uno y 10 cigarrillos al día tenían seis veces más probabilidades de morir de enfermedades respiratorias (como el enfisema), y una vez y media más propensos a morir de enfermedad cardiaca en comparación con los que nunca habían fumado.

Los hallazgos no sorprendieron a dos médicos que trabajan con pacientes fumadores.

"Simplemente no hay un nivel seguro de tabaquismo", dijo el Dr. Len Horovitz, especialista pulmonar del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York. "Dejar de fumar es imperativo, pero no comenzar nunca a fumar es incluso mejor".

Patricia Folan, directora del Centro de Control del Tabaco de Northwell Health en Great Neck, Nueva York, comentó que "mi experiencia con los fumadores de intensidad baja es que con frecuencia no se consideran fumadores 'reales'. Cuando se les pregunta si fuman, con frecuencia responden que no".

Los hábitos de tabaquismo de esos individuos con frecuencia permanecen ocultos, dijo Folan.

"Simplemente preguntar a los pacientes si fuman quizá no sea suficiente para obtener respuestas precisas a esa pregunta", razonó. "Quizá una mejor pregunta sería '¿Cuándo fue la última vez que fumó?', dando así a los pacientes la oportunidad de ofrecer una respuesta más precisa sobre si fuman en lo absoluto y cuánto fuman".

(HealthDay News) -- Las personas mayores que tienen dificultades para entender lo que la gente les dice mientras están cenando o en una calle ruidosa podrían tener una audición perfectamente "normal". Un nuevo estudio sugiere que el problema en realidad podría hallarse en el cerebro.

Los problemas para procesar las conversaciones en un ambiente ruidoso podrían indicar que la capacidad del cerebro para procesar el habla de forma rápida y fácil ha disminuido.

Los hallazgos demuestran que "de forma independiente de cualquier pérdida de audición típica que podría ocurrir a medida que envejecemos, el procesamiento de nuestro cerebro del sonido del habla cuando hay otros sonidos a la misma vez también puede empeorar", comentó el coautor del estudio, Jonathan Simon, profesor asociado del Instituto de Investigación de Sistemas de la Universidad de Maryland.

"Los oyentes más jóvenes quizá ni siquiera consideren que el ruido de fondo sea particularmente alto", anotó.

Pero "la implicación es que los adultos mayores típicos deben hacer más esfuerzo, y tomar más tiempo, para comprender lo que alguien les dice si también hay ruido ambiental, aunque solo sea moderado", explicó Simon.

Más o menos uno de cada tres estadounidenses entre los 65 y los 74 años de edad tiene algún nivel de pérdida auditiva, según el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de EE. UU. La mitad de los que tienen a partir de 75 años de edad tienen dificultades para oír.

El nuevo estudio incluyó a 17 adultos jóvenes (de 18 a 27 años) y a 15 adultos mayores (de 61 a 73 años). Todos tenían una audición normal y ninguno sufría de demencia.

Todos se sometieron a pruebas de audición, algunas de las cuales incluían ruido de fondo. También se hicieron escáneres enfocados en dos regiones del cerebro: el cerebro medio, que controla el procesamiento básico del sonido, y la corteza, que es esencial para la comprensión del habla.

Los adultos más jóvenes rindieron significativamente mejor que los mayores en ambientes tanto silenciosos como ruidosos. Pero los investigadores encontraron que los ambientes ruidosos eran más difíciles para los mayores.

Los escáneres sugirieron el motivo.

Los escáneres del cerebro medio revelaron que la señalización neurológica relacionada con la audición era más débil en los participantes de más edad del estudio. Y los escáneres de la corteza sugirieron que el procesamiento de la información auditiva tardaba más entre los adultos mayores que entre los jóvenes.

¿Por qué? Los autores del estudio teorizaron que el problema podría tener su raíz en el deterioro nervioso normal relacionado con la edad, que socava la señalización y la comunicación entre las células nerviosas del cerebro.

De cualquier forma, la conclusión fue clara: los adultos mayores tienen que invertir más esfuerzo para oír, y con frecuencia terminan con unos peores resultados.

"Los adultos mayores típicos que tienen dificultades para comprender lo que alguien les dice en una habitación ruidosa tienen ambos tipos de degradación", dijo Simon, en referencia a la pérdida de la función auditiva en sí además de los problemas de procesamiento cerebral.

Y eso significa que aunque los audífonos "podrían ser una parte importante de cualquier solución a los problemas generales de audición", no resuelven el problema completo, señaló Simon.

Añadió que la solución podría ser un tipo de fisioterapia para la audición y el reconocimiento del habla.

"Hay una posibilidad real (en teoría, todavía no en la práctica) de restaurar suficientes de los aspectos juveniles del cerebro como para ayudar con este problema", planteó Simon.

Robert Frisina dirige el Centro Global de Investigación de la Audición y el Habla de la Universidad del Sur de Florida, en Tampa. Aunque no participó en la nueva investigación, afirmó que "el estudio de Maryland es un buen avance en esta área".

"Ahora está bastante aceptado que los cambios neurodegenerativos en las partes del cerebro que se utilizan para la audición tienen un rol significativo en los problemas de pérdida de audición y de percepción del habla relacionados con la edad, sobre todo cuando hay ruido de fondo", comentó.

"A medida que se comprende el cerebro que envejece a niveles cada vez más moleculares, esos cambios moleculares se convierten en objetivos prospectivos para intervenciones farmacológicas", añadió Frisina.

Las intervenciones futuras podrían en última instancia conllevar una combinación tanto de terapia para la audición como de medicina de punta, dijo Frisina.

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